Semanario de la UAM
24 10 2011
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El amor es una cosa esplendorosa… que se llama química
Ana Alejandra Villagómez Vallejo
“Más que sólo un estado de ánimo romántico y una
visión idílica, el amor es instintivo, controlado por pro-
gramación genética y su desarrollo reside en el siste-
ma nervioso central y las gónadas”, explicó el doctor
en Fisiología Jorge Reyes Esparza, en su conferencia
“Fisiología y Farmacología del amor” en el espacio
“Lunes en la Ciencia”, organizado en
la Unidad Iztapalapa de la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM).
“Para los médicos”, ironizó el inves-
tigador de la Universidad del Estado
de México y del Instituto Politécnico
Nacional, “el amor es un buen nego-
cio porque hay que atender diferentes
problemas relacionados con él: desde
palpitaciones y falta de apetito, hasta
intentos de suicidio cuando el amor se
acaba”.
Aunque entonces advirtió que más
que hablar de la atención farmacológi-
ca se referiría a las sustancias químicas que se generan
cuando el ser humano se enamora. “En primer lugar
–explicó–, se incrementa el ritmo cardiaco a razón de
130 pulsaciones por minuto, sube la presión arterial,
se liberan grasas y azúcares para incrementar la capa-
cidad muscular, y se generan más glóbulos rojos para
transportar mayor cantidad de oxígeno por la corrien-
te sanguínea”.
Subrayó que cuando hay verdadero amor se pro-
duce feniletilamina, una anfetamina que incrementa
todas las funciones del cuerpo, quita el apetito y el
sueño. Las emociones que se desatan del amor produ-
cen sustancias químicas parecidas al crack, la morfna,
la heroína y la marihuana que se gene-
ran en 12 áreas del cerebro.
Estas sustancias son la dopamina, que
es la droga del amor y la ternura; la en-
dorfna, que es un neurotransmisor que
da alegría, plenitud y quita la depresión,
y la epinefrina, que es un estimulante
para el desafío. Combinadas, crean efec-
tos muy intensos, la dopamina sumada a
la oxitocina llevan a la pasión sexual, ya
que la oxitocina presente en el orgasmo
hace sentir un mayor vínculo con la pa-
reja. Por su parte, la dopamina sumada
a la feniletilamina llevan al entusiasmo y
pérdida –o considerable disminución– de la razón.
Aclaró que “es el ser amado quien provoca en no-
sotros todas esas reacciones químicas, que llegan a
provocar una cierta analgesia o disminución del dolor
físico, por eso tenemos un intenso apego y no vemos
la realidad ni sus defectos, en toda su dimensión”.
El verdadero
amor produce
feniletilamina,
anfetamina que
quita el apetito y
el sueño
Fotonota Cuentos eróticos africanos
Un exquisito dulce para la imaginación, tres narraciones para despertar el deseo ofrecen los
Cuentos
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, montaje dirigido por Jesús Jiménez y Marisol Castillo, basado en el libro
El Deca-
merón Negro
de Leo Frobenius. Evocación de la sexualidad libre y plena, así como del recreo y la
picardía inherentes a la sensualidad, engalanados por la música del tambor y la mística del continente
negro. Actúan Muriel Ricard, Marina Vera, Amada Domínguez, Uzziel García, y la propia Marisol
Castillo. Dramaturgia de la compañía Teatro Esquina Latina de Cali, Colombia. Teatro El Milagro (Mi-
lán 24, Col. Juárez). Sábados a las 13:00 hrs. hasta el 17 de diciembre.
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Foto: Mariana Flores.