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Semanario de la UAM
02 01 2012
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Doctor Francisco Naishtat, de la Universidad de Buenos Aires.
Foto: Octavio López Valderrama.
Violencia, Progreso,
Derecho y Justicia,
entre los temas
de gran injusticia como la desobe-
diencia civil en los casos de guerra,
por ejemplo.
Esta forma de violencia es
planteada también por el filósofo
y crítico Walter Benjamin (1892-
1940) cuando señala la existencia
de tres formas de violencia: la
que instituye el Derecho; la que
conserva este Derecho de forma
coercitiva, y la violencia divina,
la violencia pura que no tiene
como fin instalar nada ni conser-
var nada, una violencia que como
en el caso de Arendt está asocia-
da a la Justicia.
Benjamin distingue así Justicia
y Derecho; para él el Derecho no
efectiviza necesariamente la Justi-
cia; Derecho y Justicia están siem-
pre en conflicto porque la justicia
siempre viene a interrumpir al de-
recho mostrándole su insuficien-
cia, explicó el especialista.
En el segundo día del Seminario
Internacional “La modernidad y
Benjamin”, impartido en la Sala de
Consejo Divisional de la Sede Baja
California de la Unidad Cuajimal-
pa de la UAM, el doctor Francisco
Naishtat ofreció un relato biográfi-
co del filósofo alemán Walter Ben-
jamin –quien se suicidó en la fron-
tera franco-española en septiembre
de 1940 al huir de la persecución
nazi– y abordó la reflexión de este
autor sobre la historiografía, la mo-
dernidad y el progreso.
Manifestó que Benjamin perte-
nece a la generación que toma dis-
tancia crítica respecto a la Ilustra-
ción y la modernidad sin desechar
a la razón, “y, por consiguiente,
el suyo puede verse como un es-
fuerzo por vislumbrar una nueva
Ilustración asociada con la desmi-
tificación y un despertar de lo que
puede llamarse ensoñación”.
Agregó que la modernidad apa-
rece para este autor con “nuevas
formas mágicas de hechizo, en-
cantamiento, lo que resulta intere-
sante, pues las teorías clásicas de
la modernidad se refieren a ésta
como racionalización”.
Pero para Benjamin, explicó, la
modernidad “no es simplemente
una mera racionalización, pues en
los mismos procesos de racionali-
zación se encubre, a su vez, un as-
pecto de encantamiento mágico”, y
recordó que el mismo Carlos Marx
ya había referido que el capitalis-
mo viene de la mano de un fenó-
meno mágico que calificó como
“fetichismo de la mercancía”.
El doctor Naishtat indicó que la di-
ferencia entre Benjamin y Marx pasa
por el tema del progreso, ya que a
diferencia de Marx, quien conside-
raba que el mismo progreso genera
la condición de emancipación de la
humanidad, “en Benjamin no había
nada automático, porque la Historia
está plagada de ejemplos que de-
muestran lo contrario: la violencia,
la catástrofe y el retroceso”.
Por ello, su principal hipótesis
de abordaje es que en la obra de
Walter Benjamin “opera casi de
forma programática la idea de una
nueva Ilustración que atraviesa
de sentido su intervención en la
categoría de modernidad, donde
la idea de nueva Ilustración está
asociada a ciertas ideas de mito,
experiencia y una lucha por la des-
mitificación que asume rasgos par-
ticulares”, dijo.
Otra diferencia con Marx, seña-
ló, es que Benjamin no interpreta
la historiografía en el sentido neu-
tral, “no es una contemplación del
pasado en el sentido de que el co-
nocimiento pudiera llegar a ser el
reflejo especular y neutro de una
verdad o de un hecho, sino que
para él el conocimiento está atra-
vesado por un interés”.
También remarcó que existe
diferencia en el tema de clase y la
ruptura de la ideología del progre-
so que se encuentra en la Tesis 9
de Benjamin y vislumbró, además,
el fracaso de la teoría de la social-
democracia y de la dominación de
la naturaleza, “pues a ésta nadie
puede someterla”.
Abel Avilés Duarte