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Semanario de la UAM
27 02 2012
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conformar radioescuchas que de-
jen de ser pasivos para convertirse
en activos”. Por lo mismo consi-
deró un honor que se le brinde la
posibilidad de seguir fortaleciendo
y dando sustento a las figuras de-
mocráticas que se necesitan en los
medios para el logro de legitimidad
y credibilidad.
El doctor Dorsé Ramos, docente
del Departamento de Ciencias de
la Comunicación de la Unidad Cua-
jimalpa, destacó que en el caso de
Canal 22
, la ambigüedad institucio-
nal por tratarse de un medio públi-
co y concesionado obligó a adoptar
ciertos patrones de autorregulación,
un código de ética y un manual de
producción y estilo para reorientar
el trabajo de esa televisora con vo-
cación de carácter público.
La idea es que la figura de de-
fensoría se consolide en el contex-
to de una nueva ley de medios, “de
los cambios en la infraestructura
institucional de los medios”.
Dorsé Ramos consideró que
“desde la educación básica –tan-
to en la escuela como en casa– se
debe formar a los niños en un con-
sumo crítico de medios para que
puedan identificar patrones y este-
reotipos que son negativos para la
sociedad”.
La intención es promover la
participación a través de una vía
que legitime el papel de las au-
diencias, dándoles visibilidad y al
mismo tiempo generando el cam-
bio institucional.
Defensa a ultranza
El doctor Sosa Plata, mediador ante
el IMER para el periodo 2012-2014,
advirtió que, quienes “pugnamos
por una sociedad mexicana que
cuente con medios de comuni-
cación públicos democráticos y
preocupados por sus audiencias,
debemos estar al pendiente de los
resultados del proceso electoral de
julio próximo y hacer una defensa
a ultranza de los avances alcan-
zados, tales como la presencia de
mediadores, defensores y ombuds-
man en dichos espacios porque
puede haber retrocesos”.
El investigador del Departamen-
to de Educación y Comunicación
de la Unidad Xochimilco señaló
que son pocos los medios que han
buscado contar con una figura de
defensoría del televidente y el ra-
dioescucha; sin embargo “hay que
luchar para que aquélla se conser-
ve”, porque “las tentaciones de re-
gresión son importantes”.
En los últimos años se han lo-
grado avances respecto de la
preocupación de los medios por
establecer un defensor y esto no
se debe sólo a la decisión de sus
autoridades sino a la cada vez más
amplia participación de represen-
tantes de la academia, como ocu-
rre con los cuatro profesores de la
UAM que se desempeñan como
tales.
Fotos: Alejandro Juárez Gallardo, Octavio López Valderrama
y Alejandro Zúñiga García.
Los antecedentes
La figura del ombudsman o defensor surgió en la región escandi-
nava, donde se consideró necesario crear un interlocutor o me-
diador entre el pueblo y el gobierno. En los medios de comunica-
ción, en particular la prensa escrita, inició sus funciones durante
la década de 1920 con los propósitos de evitar coberturas difa-
matorias o injustas y de que los lectores participaran y aclararan
sus dudas.
Desde entonces opera un consejo conformado actualmente por
diarios privados. La iniciativa se replicó en Francia, Gran Bretaña y
España. En América Latina la retomó Brasil en los años 80 del siglo
pasado y más tarde lo hicieron Colombia y Argentina. En México
apareció a finales de los 90, pero con poca visibilidad.
El principio fundamental es que los medios de comunicación
ofrezcan planteamientos éticos de acuerdo con su quehacer y con-
formen un documento deontológico y un código de ética que sirvan
de plataforma y parámetro para que medios y audiencias revisen,
en conjunto, contenidos.
Doctor André Dorsé Ramos.
Doctor Rodrigo Gómez García.