Semanario de la UAM
05 03 2012
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Bacterias resistentes
a metales pesados
servirían a la
biorremediación
medioambiental
Germán Méndez Lugo
(Segunda y última parte)
Desde 1964 la presa La Requena,
ubicada en Tula, Hidalgo, ha recibi-
do contaminantes. Esa fuente hídri-
ca es destino del afluente del Gran
Canal de la ciudad de México, que
a su vez es receptor de aguas grises
y residuos industriales.
El problema se incrementa en
los puntos del Canal donde están
asentadas fábricas no controladas
que infringen las normas sanitarias
derramando desperdicios, incluido
plomo y otros metales pesados,
afirmó el doctor Rodolfo Alberto
Perea Cantero.
El experto, dedicado al estudio
de microorganismos que sobrevi-
ven al plomo y al cadmio presen-
tes en esas aguas, explicó que el
principal propósito de su trabajo es
conocer la capacidad de las bacte-
rias de absorber metales pesados
y después dotarlas de un valor de
aplicación en biorremediación, no
sólo en el Valle del Mezquital sino
en otros hábitat.
“Ciertamente las bacterias están
ahí y recuperan esos metales, pero
cuando terminan su ciclo biológi-
co quizá los metales regresan a su
ambiente. Habría que ver si ellas
son capaces de asociarlos y de, a
partir de esa asociación, mejorar el
entorno
enlatando
los metales”.
Las aguas de La Requena riegan
los campos de cultivo del Valle del
Mezquital y sirven para la cría de
carpa que llega a los mercados ca-
pitalinos. El territorio agrícola de la
zona es abonado con composta ob-
tenida del tratamiento de la presa.
La existencia de cadmio en las
carpas configura el riesgo de que
N
ecesario
normar
y
controlar
a
industrias
contaminadoras
Analizar alimentos producidos en el Valle
del Mezquital, urgen investigadores
La UAM estudia
microorganismos que
sobreviven al plomo
y al cadmio presentes
en la presa La Requena
se integre a la cadena de alimen-
tación de consumo humano; ante
tal peligro debería aplicarse una
restricción importante de ingesta
de esa especie.
El doctor Perea Cantero señaló
que en otro nivel de la investiga-
ción se detectó que la presa sirve
para regar espacios importantes de
producción de alfalfa, empleada
como alimento del ganado y que,
por tanto, llegaría “de manera indi-
recta a nosotros al ingerir la carne
de res. Es una cadena, un círculo.
“Respecto de los bloques orgá-
nicos como composta pueden ser
peligrosos siempre y cuando exis-
tan proporciones suficientes de
metales pesados. Las legumbres
y carpas del Valle del Mezquital
deben ser sometidas a estudio,
que es lo que pretendemos en una
próxima visita”.
Los riesgos para el ser humano
son altos: “puede haber problemas
de cáncer y más de alguna enferme-
dad vinculada a los metales pesa-
dos, por ejemplo, envenenamiento
por plomo, conocido como satur-
nismo, situación histórica en nues-
tro pueblo que utiliza utensilios de
barro y molcajetes de piedra”.
El especialista se pronunció por
la existencia de una normatividad
y controles mayores para las indus-
trias que circunscriben la cuenca
del Valle de México, lo que evita-
ría la transgresión de normas al ser
liberados materiales peligrosos al
medio ambiente natural.
Además lamentó que “a mucha
gente no le importa tirar pilas en la
basura o donde sea y no entiende
que una pequeña pila llega a con-
taminar hasta diez hectáreas.
“Es inexplicable que México ca-
rezca de medidas para reducir el
uso de ese tipo de utensilios que se
desechan a una velocidad extraor-
dinaria; al final eso va a repercutir
en problemas de salud con alto
costo social y económico”.
Presa La Requena, ubicada en Tula, Hidalgo.