Semanario de la UAM
02 04 2012
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Enrique Fernández Fassnacht, Beatriz García Fernández, Iris Santacruz Fabila, Dulce María Sauri Riancho, Amalia García, Beatriz Paredes
Rangel, Rosario Robles Berlanga, la autora, Salvador Vega y León y Pedro Ramírez Vázquez.
Fotos: Alejandro Juárez Gallardo.
Paredes Rangel dijo que en su visión del mundo
hay enorme preocupación por el desprestigio de la
política, generado del proceso de desplazamiento
del poder político y la toma de decisiones –en par-
ticular durante el periodo de gobiernos neolibera-
les– al del capital financiero, lo que llevó a su vez a
una fase de desgaste de los partidos y el Congreso,
evidenciando la incapacidad del discurso político
de reflejar el interés ciudadano.
El riesgo enorme que abre la pérdida de credibi-
lidad en la política es la tentación autoritaria. El reto
está en construir prestigio a partir de la democracia.
Las autoridades electorales deberán aplicar los
acuerdos que corresponden a los órganos comi-
ciales, pero el desafío “está en los partidos políti-
cos, las organizaciones de mujeres y el proceso de
ruptura de los intereses creados en las facciones
que tienen todos los partidos donde recae una ar-
ticulación de poder masculino y la irrupción de las
mujeres tiene que pasar muchos filtros”.
Sauri Riancho afirmó que la equidad de género
en la definición de candidaturas tiene que ver con
la “asignación patriarcal de las cuotas de poder
al interior de los partidos, pero también con otro
elemento fundamental del momento político de
México relacionado con la violación de la ley” y
el respeto a las disposiciones del Código Federal
de Instituciones y Procedimientos Electorales.
Robles Berlanga sostuvo que “no habrá más que
se cumpla la ley; así tiene que ser y se tiene que
predicar con el ejemplo; qué bueno que nuestros
órganos electorales están atendiendo estas disposi-
ciones como debe ser: sin simulación”.
Las mujeres saben gobernar bien, sin embargo,
eso no garantiza una visión diferente de gestión.
“Creo que es muy importante no sólo que una mu-
jer se comprometa con su género, sino que esto
no esté divorciado de su proyecto de nación y lo
que se discute en el país es el proyecto nacional, el
rumbo, cómo sacarlo de esta dinámica de violencia
y muerte de miles de mexicanos”.
García aseveró por su parte que México –un país
con gran historia– ha jugado un papel relevante en
distintos momentos en América Latina, pero se cons-
tata el rezago e incluso estancamiento de la nación.
No obstante, “si volteamos a otros lugares del
mundo encontramos no solamente imaginación,
otras maneras de tomar decisiones, liderazgo,
como en Brasil, que sin haber seguido el modelo
norteamericano, se ha puesto a la cabeza con deci-
siones fundamentales”.
Al rechazar la “cultura del spot” dijo que la
contienda electoral no debe desarrollarse en unos
cuantos segundos como si se vendiera un refresco.
Desgaste de la política
“las y los feministas deberíamos
votar naturalmente por las mujeres,
pero “Beatriz no únicamente es
mujer sino priista y Josefina panista
¿eso cuenta a la hora de sufragar?,
¿es mejor Josefina que Peña Nieto
por ser mujer?”, preguntó.
No basta con ser mujer. Esta es
la enorme contradicción del femi-
nismo en su lucha sistemática por
la liberación de la mujer y la cual
“tenemos que asumir para resol-
verla y en eso la cultura política
cuenta: la del priismo, el panismo,
el perredismo, las concepciones
y las prácticas sobre feminismo,
igualdad y democracia”.
En su libro, la promotora cul-
tural entrevista a Paredes Rangel,
Dulce María Sauri Riancho, Robles
Berlanga, García e Ivonne Ortega
Pacheco, quienes –con excepción
Video:
de esta última– se dieron cita en
el Auditorio Arquitecto Pedro Ra-
mírez Vázquez de la Rectoría Ge-
neral de la UAM para responder
preguntas de quien se autodefine
como “coach política y de vida”.