Semanario de la UAM
25 06 2012
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L
a
alimentación
,
un
negocio
rentable que
profundiza
la
desigualdad
Destinada al fracaso, la política alimentaria
reducida a un estilo de vida individual
Los problemas más
importantes en la
materia los origina la
falta de integralidad
México debe replantear su política
alimentaria para revertir los pro-
blemas de obesidad y desnutrición
que afectan a la población, coinci-
dieron en señalar académicos y au-
toridades gubernamentales y edu-
cativas que participaron en el
Foro
nacional para la construcción de la
política alimentaria y nutricional,
convocado por la Unidad Xochi-
milco de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM).
El doctor Salvador Vega y León,
rector de la citada sede univer-
sitaria, destacó la relevancia del
encuentro en el que especialistas
expusieron los elementos de arti-
culación, diseño y vigilancia del
sistema nutricional del país con el
fin de posibilitar la participación
académica y ciudadana en la cons-
trucción de un modelo de nación
basado en el bienestar y los dere-
chos humanos.
El Foro reunió a expertos de más
de 20 instituciones educativas y de
investigación, en un esfuerzo co-
lectivo de búsqueda de alternativas
a la crisis alimentaria y nutricional
en el país.
Básico considerar
el factor social de
la nutrición: los
procesos biológicos
se fundamentan
en lo social
El doctor Armando Ahued Orte-
ga, secretario de Salud del Distrito
Federal, recordó que México ocu-
pa el primer lugar mundial en obe-
sidad infantil y el segundo en adul-
tos; como primer causal de muerte
se cuentan las enfermedades cardio
y cerebrovasculares, lo que consti-
tuye un problema muy serio.
Para afrontar la situación la in-
fraestructura de salud debiera cre-
cer. La diabetes, dijo, es uno de los
males directamente relacionados
con causas genéticas, pero también
con la mala nutrición y un estilo de
vida poco saludable.
Ahued Ortega precisó que en
el país 330,000 pacientes con in-
suficiencia renal crónica u obesi-
dad requieren diálisis o hemodiá-
lisis –cotizadas por unidad a 800
y 1,500 pesos, en cada caso– al
menos tres veces a la semana, lo
que implica gran presión para el
sistema de salud y “no hay bolsillo
público o privado que lo soporte”.
El doctor José Alberto Rivera
Márquez, investigador del Depar-
tamento de Atención a la Salud de
la Unidad Xochimilco de la UAM,
sostuvo que si las políticas públicas
son reducidas a un estilo de vida in-
dividual están destinadas a fracasar.
Los problemas más importantes
en la materia son originados por la
“falta de integralidad”, pese a que
en el discurso se señale continua-
mente esa necesidad.
En el diseño de dichas políticas es
necesario considerar “la determina-
ción social de la nutrición, partien-
do de que los procesos biológicos e
individuales tienen una explicación
fundamental en lo social”.
En la historia de las sociedades
la alimentación no ha significado
lo mismo y en la actualidad existe
una determinante económica: para
comer hay que comprar y estar in-
sertos en un mercado “que vende
la mercancía-alimento”, lo cual
hace una marcada diferencia social
entre uno y otro grupos.
Por lo tanto, la alimentación es
un negocio rentable que profundi-
za la desigualdad social y aquellas
políticas “que no volteen a ver es-
tos procesos obtendrán sólo éxitos
marginales”.