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Semanario de la UAM
25 06 2012
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¿Ves esas tierras, esas milpas y ese ganado, hijo?,
preguntó el campesino, obteniendo otra pregunta
como respuesta: ¿Y la Cheyenne, apá?
Con este relato el especialista en movimientos
campesinos Armando Bartra explicó que detrás de
los muchos problemas alimentarios y nutricionales
de México está la situación del campo mexicano.
“A nadie interesan ya las tierras, las milpas ni
las vacas, sólo la Cheyenne”, dijo el investigador
del Posgrado en Desarrollo Rural de la Unidad
Xochimilco.
En las décadas últimas el campo mexicano ha
sido minimizado, lo que derivó en aumento de la
pobreza, mala alimentación y descomposición del
tejido social.
Como consecuencia de la poca importancia que
se le concede constituye apenas tres por ciento del
Producto Interno Bruto (PIB) nacional: “son tres pe-
sos de cada cien que produce la economía mexica-
na, de ahí que el agro sea irrelevante”.
Si en el campo vive alrededor de 25 por ciento
de la población mexicana; si ahí se producen los ali-
mentos y se conserva la naturaleza habría que devol-
verle la centralidad que antaño tuvo, argumentó.
“Todas las sociedades son agrarias y pueden ser
también industriales, urbanas y saludables en una
simbiosis agricultura-industria o ciudad-campo. En
el caso de la nuestra ese vínculo es insano”.
Para plantear soluciones debiera partirse de un
diagnóstico no sólo rural, sino del conjunto de los
problemas más apremiantes, “porque esta crisis es
multidimensional” y representa asimismo un pro-
blema de especulación: “nadie puede dudar de que
las inversiones en la bolsa de valores y en fondos
están elevando los precios”.
El campo mexicano “es un campo de batalla”
porque México, en la medida en que no tenga un
futuro para sus jóvenes, en particular para los jóve-
nes rurales, seguirá siendo un narco-país.
La solución está en la reactivación del sector,
“primero en visibilidad y después en viabilidad, así
habremos enfrentado con bases sólidas los proble-
mas alimentario y nutricional. Además deben pro-
ducirse alimentos que nos dan identidad, porque
no basta con comer, necesitamos ingerir lo que
nutre el espíritu y esto no lo podremos hacer sin
revitalizar el campo”.
El doctor Bartra expuso ante el
Foro nacional
para la construcción de la política alimentaria y
nutricional,
organizado por la Licenciatura en Nu-
trición de la División de Ciencias Biológicas y de la
Salud de la Unidad Xochimilco.
/ Germán Méndez Lugo
El agro, un campo de batalla