Semanario de la UAM
09 07 2012
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Gabriel Pérez Pérez.
E
l
filósofo
trascendió
el
pensamiento
de
su
época
Rousseau dio origen al culto romántico del
grupo, rebelándose contra el individualismo
Criticó el predominio
del conocimiento
concentrado en minorías
que excluyen la opinión
de las mayorías
Ana Alejandra Villagómez Vallejo
Jean-Jacques Rousseau, uno de los
principales filósofos de la moderni-
dad cuya influencia trascendió el
pensamiento político de su época,
orientó su obra de acuerdo con el
principio fundamental de que los
hombres son naturalmente bue-
nos, lo que supuso contraponer los
sentimientos amistosos y de buena
voluntad al pensamiento racional
de la Ilustración.
Para el teórico político, la so-
ciedad contribuye a ordenar las
relaciones entre los seres humanos
de manera que la comunidad es
el principal instrumento de mora-
lización, explicó el doctor Gabriel
Pérez Pérez, profesor-investigador
del Departamento de Ciencias
Sociales y coorganizador del
Co-
loquio: Pasado y vigencia de Rous-
seau a 300 años de su nacimiento,
convocado por la Unidad Cuaji-
malpa de la Universidad Autóno-
ma Metropolitana (UAM).
Celebrado en la Casa Rafael
Galván –con la participación de
tres cuerpos académicos de la
Unidad Cuajimalpa: Modernidad,
Identidad y Multiculturalidad; Ac-
ción y Formas de Vida, y Sociedad
y Política– el ejercicio de reflexión
abarcó durante dos días inquietu-
des y aportes diversos del filósofo,
cuya influencia socrática se ma-
nifestó en la recuperación de ele-
mentos centrales de la corriente
clásica, entre ellos la soberanía y la
ciudadanía.
Pérez Pérez expuso que Rous-
seau se ubica en la época de surgi-
miento de la Ilustración, uno de los
movimientos intelectuales más in-
fluyentes y frente al cual se colocó
como un crítico del predominio de
la racionalidad y el conocimiento
concentrados en grupos minorita-
rios que excluyen la opinión de las
mayorías.
El investigador de la UAM sos-
tuvo que Rousseau dio origen al
culto romántico del grupo, y esto
constituye la diferencia funda-
mental entre la filosofía social y
el individualismo, contra el que se
rebeló.
El racionalismo centró su siste-
ma de valores en la cultura indi-
vidual, la ilustración intelectual y
la independencia, tanto de juicio
como de iniciativa.
La filosofía de Rousseau subra-
ya el engrandecimiento del grupo,
las satisfacciones derivadas de la
participación y el cultivo de lo
no racional. El resultado fue una
adaptación muy poco crítica del
ideal de ciudadanía que había
existido en la ciudad-Estado al
de Estado nacional moderno que
constituye una forma casi distinta
por completo a la unidad social y
política.
El doctor en filosofía de la cien-
cia Álvaro Peláez Cedrés, profesor-
investigador del Departamento de
Humanidades de la Unidad Cuaji-
malpa, resaltó que bajo la influen-
cia de Rousseau, Kant reorientó su
pensamiento ético hacia una con-
cepción más relacionada con el
problema de la formación del ca-
rácter y las virtudes morales, y por
ello a la educación moral.
Lo que reconcilió a Kant con
las paradojas de Rousseau fueron
el arrojo, la independencia de
pensar y sentir, la tendencia hacia
lo incondicionado. Kant mismo
–pese a su distanciamiento de
toda rebelión contra los poderes
establecidos– estaba animado por
un fortísimo sentido de indepen-
dencia, que colocó entre los bie-
nes más preciados desde mucho
antes de formular plenamente su
teoría ética.
El
Coloquio Pasado y
vigencia de Rousseau
a 300 años de su
nacimiento
fue
organizado por la
Unidad Cuajimalpa
Álvaro Peláez Cedrés.
Fotos: Alejandro Zúñiga García.