Página 8 - xviii_43

Versión de HTML Básico

Semanario de la UAM
09 07 2012
8
L
a
situación
frena
el
uso
eficiente
de
energía
Atado a la dependencia tecnológica,
el avance de México será mínimo
La Unidad Azcapotzalco celebró la décima edición del
Seminario IKEDA por la Paz, la Sustentabilidad y los Derechos Humanos.
Foto: Octavio López Valderrama.
No existe una fuente
segura y barata
que satisfaga los
requerimientos de
energía renovable
Necesarias tecnologías
‹‹
nuevas que mitiguen
los daños que ocasionan
los procesos para
generar electricidad
Lourdes Vera Manjarrez
Todas las tecnologías para producir
energía plantean riesgos difíciles de
pronosticar y cuyas secuelas en la
naturaleza se descubren hasta que
están en funcionamiento, es decir,
ninguna resulta infalible, opinó el
doctor Nicolás Domínguez Verga-
ra, investigador del Departamento
de Sistemas de la Unidad Azcapot-
zalco de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM).
Ante la décima edición del
Semi-
nario IKEDA por la Paz, la Susten-
tabilidad y los Derechos Humanos
sostuvo que “usamos tecnología
para generar energía, producimos
efectos dañinos y tratamos de mi-
tigarlos con nuevas tecnologías,
convirtiendo esto en una espiral
sin fin”.
El físico nuclear y profesor com-
partió que la estrategia nacional
de energía más reciente considera
diversos escenarios, entre los que
destaca la instalación de siete cen-
trales nucleoeléctricas nuevas de
1.4 gigawatts y más plantas de ge-
neración eólica; aunque en diferentes dimensiones, ambos tipos entrañan
riesgos medioambientales.
En el caso de las nucleares los residuos altamente contaminantes du-
ran miles de años y la posibilidad de desastre es alta si no se cuenta con
tecnología de punta en materia de seguridad, la cual alcanza grandes
costos que deberá pagar el consumidor.
La energía renovable como la eólica tiene también sus contras: repor-
tes del Banco Mundial indican que un promedio de 20 pájaros muere en
las gigantescas aspas de las plantas por cada megawatt de electricidad
producido, por lo que la generación de 40 gigawatts significaría la pérdi-
da de 800,000 aves cada año, confirmándose que no existe una panacea
en la materia.
El científico llamó la atención en la tendencia a privatizar la electri-
cidad que priva en muchos países –experiencia que ha traído pobreza,
apagones y mucha corrupción– incluso en México, donde la mitad de
la capacidad de producción de fluido está en manos privadas y esto no
ha evitado daños a la naturaleza, ya que en los procesos son utilizados
combustibles fósiles.
“Requerimos energía renovable para la generación de electricidad, sin
embargo no existe todavía una fuente completamente segura y barata que
satisfaga esta necesidad”, además de que el país carece de tecnología –ge-
nera sólo el tres por ciento de ésta– y “debemos comprarla muy cara; atados
a una dependencia tecnológica nuestros avances serán mínimos”, lamentó.
El especialista instó a la sociedad a hacer algo para remediar tal situa-
ción, “cosas pequeñas que contribuyan al uso eficiente de la energía”, ya
que muchos sostienen un discurso de eficiencia energética, pero en la
cotidianeidad “utilizan grandes ca-
mionetas y automóviles ineficientes
en lugar del transporte público”.
El
Seminario IKEDA por la paz, la
sustentabilidad y los derechos huma-
nos
se inscribió en el marco del
Mes
de la sustentabilidad
que organiza el
Plan Institucional Hacia la Sustenta-
bilidad (Pihasu), aparato institucional
que dirige el tema en los ejes educa-
tivo, científico y de divulgación.