Semanario de la UAM
26 08 2013
7
U
na
segunda
edición
fue
presentada
en
C
asa
R
afael
G
alván
Las maras, fenómeno sobredimensionado
para ocultar otro tipo de problemáticas
Investigadores
sostienen que la edición
de la UAM propone
desarmar argumentos
oficiales y mediáticos
La propuesta del libro
Las maras,
identidades juveniles al límite
en
el sentido de retirar el estigma de
violencia de ese grupo social pre-
dominantemente centroamericano
constituye una de las más impor-
tantes contribuciones de dicha
obra, cuya segunda edición fue
presentada en la Casa Rafael Gal-
ván de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM) por especia-
listas del tema en los ámbitos de la
academia y el periodismo.
El doctor Alfredo Nateras Do-
mínguez, uno de los autores junto
con José Manuel Valenzuela Arce y
Rossana Reguillo Cruz, puntualizó
que los medios de comunicación
enfatizan dicha característica de las
bandas así denominadas, pero mi-
nimizan que éstas han sido blanco
de acciones de exterminio por par-
te de escuadrones de la muerte que
desde hace años las atacan “porque
afean el paisaje neoliberal”.
Algunas fuentes calculan que
han sido ejecutados entre 50,000
y 70,000 jóvenes miembros de ese
tipo de agrupaciones, señaló el in-
vestigador del Departamento de
Sociología de la Unidad Iztapalapa
de esta casa de estudios.
El doctor Valenzuela Arce ase-
veró que el tema de las maras es de
índole geopolítica: “no es gratuita
su visibilidad ni tampoco el manejo
mediático y político” que se le ha
dado. La idea de que representa una
amenaza –primero para la seguridad
de Estados Unidos y luego para Mé-
xico– se confronta con datos duros.
Cuando las maras comenzaron
a ser consideradas como elemen-
to de riesgo para Estados Unidos
en este país los delitos vinculados
con pandillas no alcanzaban siete
las maras, lo cual será muy difícil
de lograr “debido al esfuerzo me-
diático para que eso sea lo que
identifique a esos grupos”.
El periodista citó una encuesta
realizada en El Salvador, donde
80 por ciento de los encuestados
se declaró muy preocupado por la
existencia de las maras, pero sólo
diez por ciento señaló haber te-
nido una experiencia directa con
miembros de algún grupo.
Virgilio Caballero afirmó que di-
chas bandas han sido producto de
condiciones sociales relacionadas
con la discriminación, la exclusión
y el abatimiento de toda esperanza
de vivir con dignidad, entre otras.
Tales circunstancias de violencia
tienen que ver con la que practican
en cada grupo en contra de la so-
ciedad y la que enfrentan por parte
de los aparatos del Estado.
Los investigadores coincidieron
en que el fenómeno se sobredi-
mensiona para ocultar otro tipo de
problemáticas, por lo que el libro
propone desarmar esos argumen-
tos socialmente construidos desde
los medios o desde el discurso del
poder e incorporar experiencias y
vivencias que los confronten.
El doctor Javier Velázquez Moc-
tezuma, rector de la Unidad Izta-
palapa, indicó que se trata de un
asunto en extremo “doloroso, com-
plejo y por tanto difícil de resolver”.
Las maras, identidades
juveniles al límite
plantea quitar el estigma
de violencia que pesa
sobre estos grupos
por ciento, en México eran insig-
nificantes y en América Central no
rebasaban ocho por ciento.
Al hablar sobre identidad, el co-
lumnista del periódico
La Jornada
Jenaro Villamil sostuvo que una de
las aportaciones más importantes
del libro es que propone quitar el
estigma de violencia que rodea a