Semanario de la UAM
26 01 2015
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La toma de conciencia individual
revertiría el clima de violencia: Solalinde
La desactivación del actual clima
de violencia, militarización y crimi-
nalización de la protesta social por
parte del Estado y gobierno de Mé-
xico debe partir de la construcción
de un cambio hacia la toma de
conciencia individual, consideró el
padre Alejandro Solalinde.
Al participar en el
Diálogo: Mi-
litarización y criminalización de la
protesta,
en la Unidad Xochimilco
de la Universidad Autónoma Me-
tropolitana (UAM), el defensor de
los derechos humanos de los mi-
grantes señaló que la conciencia se
genera a partir de informar con una
organización desde abajo, en red
desde la calle, la familia, el barrio;
desechando el miedo porque a tra-
vés de éste se ha ejercido el control
y “descubriendo que en cada uno
de nosotros hay un líder”.
La maestra Andrea González
dijo que la política migratoria del
gobierno mexicano carece de res-
peto a los derechos humanos; está
diseñada “para hacer el trabajo
sucio de contención de migrantes
y de la política de seguridad na-
cional de Estados Unidos”, milita-
rizando las rutas de paso desde la
frontera sur.
La profesora de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad
Nacional Autónoma de México in-
dicó que en gran parte de los ca-
sos de violencia registrados en el
país hay complicidad del Estado,
cuya política de criminalización ha
afectado a periodistas y activistas
por las garantías individuales, neu-
tralizando su participación a partir
del miedo.
El obispo Raúl Vera cuestionó
las reformas estructurales del presi-
dente Enrique Peña Nieto y resaltó
que “México está lleno de víctimas
y destruido por el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte y
la implementación rígida y sin mi-
sericordia del neoliberalismo con la
complicidad de nuestros políticos”.
Insuficiente, el control de dioxinas
en productos de origen animal en México
México debe incrementar los sis-
temas de vigilancia y control de
dioxinas en los alimentos de origen
animal para fortalecer los progra-
mas nacionales de inocuidad y me-
jorar la confianza del consumidor.
En la actualidad no existen
programas de monitoreo de esas
sustancias, a pesar de su probada
toxicidad en personas e incluso en
animales, por lo que es urgente el
desarrollo de sistemas de análisis
rápidos que permitan en un corto
tiempo la detección de dioxinas en
la cadena agropecuaria, sobre todo
en la industrialización de la carne,
leche y derivados.
También es necesario realizar
proyectos de colaboración entre
universidades y laboratorios de re-
ferencia en el país para establecer
programas de vigilancia y control
en aquellas zonas donde se en-
cuentren en concentraciones de
riesgo y proponer políticas públi-
cas para su regulación, señaló la
doctora Silvia Peña Betancourt.
La responsable del Laboratorio
de Toxicología de la Unidad Xochi-
milco de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM) explicó que
las dioxinas son contaminantes
medioambientales persistentes de
elevada toxicidad que pueden acu-
mularse en órganos y tejidos de
quien los ingiera afectando la salud.
Una exposición constante a ba-
jas concentraciones de dioxinas
alteraría las funciones del sistema
inmunológico, lo que significaría
mayor susceptibilidad a cualquier
enfermedad y al desarrollo de cán-
cer de piel o hígado.
Peña Betancourt agregó que
en el Laboratorio de Toxicología
“siempre nos hemos preocupado
por la calidad de los alimentos y
la inocuidad de éstos para el or-
ganismo humano y animal”. En
ese sentido se desarrollan distintos
proyectos de investigación encami-
nados a identificar contaminantes
que puedan representar problemas
para la salud humana.
Foto: Enrique López Valderrama.




