Semanario de la UAM
30 11 2015
10
M
uy
rentable
,
la mano
de obra
infantil
Migración forzada por la pobreza afecta
sobre todo a mujeres y niños indígenas
Las jornaleras
migrantes padecen
marginación,
inestabilidad laboral
y violación de sus
derechos humanos
Las mujeres y los niños indígenas
migrantes son los más afectados
por el trabajo agrícola, que carece
de normas de seguridad e higie-
ne, y utiliza mano de obra barata,
alertó la doctora Marcela Suárez
Escobar, jefa del Departamento de
Humanidades de la Unidad Azca-
potzalco de la Universidad Autó-
noma Metropolitana (UAM).
Durante el
Congreso: La partici-
pación de la mujer indígena en el de-
sarrollo humano,
la docente detalló
que las mujeres jornaleras migrantes
forman parte de un sector que vive en
condiciones de vulnerabilidad, mar-
ginación social, inestabilidad laboral
y violación de sus derechos huma-
nos, y proceden mayoritariamente de
Oaxaca, Guerrero y Chiapas, donde
persiste la pobreza extrema.
En la
Conferencia: Derecho y
mujeres chiapanecas y oaxaqueñas
jornaleras migrantes
, la especialis-
ta invitada por el Departamento de
Derecho apuntó que “somos testi-
gos de una migración provocada
por la pobreza extrema en la que
mujeres y niños se ven obligados
a tomar trabajos flexibles con sala-
rios diferenciales, ya que reciben
la mitad de lo que se paga normal-
mente a un varón”.
Suárez Escobar apuntó que la
mano de obra infantil es muy ren-
table porque los menores de edad
son más rápidos y ágiles que los
adultos, por lo que al percibir suel-
dos bajos y registrar productividad
alta son muy demandados para la
recolección y el empaque de cier-
tos productos.
También refirió que “son niños
que carecen de sistemas de salud,
actividades recreativas o progra-
mas educativos, ya que los hora-
rios son inadecuados y las clases se
imparten en español, no en su len-
gua materna, además de que no se
respeta la política de bilingüismo
porque existe racismo y muy poco
interés en la multiculturalidad”.
Datos del Instituto Nacional de
Estadística y Geografía indican que
para el año 2010 había tres millo-
nes 293,000 mexicanos en proce-
so de migración interna, es decir, la
que ocurre al interior del país y que
comprende a tres por ciento de la
población nacional.
De esa proporción, 51.1 por cien-
to corresponde a mujeres y niños in-
dígenas que viajan a los campos de
agricultura para la exportación.
La doctora Suárez Escobar explicó
que por causa de la globalización,
México entró en una apertura co-
mercial violenta, que “se tradujo en
el empobrecimiento de los pequeños
productores de granos básicos”; el
sector agrícola mexicano quedó fuera
de la inversión pública del Estado sin
posibilidades de desarrollo, finalizó.
El licenciado Gilberto Mendoza
Martínez, jefe del Departamento
de Derecho de la Unidad Azca-
potzalco, destacó que el Congre-
so aportó información relevante
sobre género e indigenismo a los
alumnos de la Licenciatura; ambos
temas están vinculados a su futuro
ejercicio profesional.
La Unidad Azcapotzalco
realizó el
Congreso:
La participación de la
mujer indígena en el
desarrollo humano
Foto: Enrique López Valderrama.




