Semanario de la UAM
28 03 2016
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U
n
problema
de
salud
pública
Presencia de parásitos en perros de compañía
ha sido detectada en la Ciudad de México
La desparasitación, el
control de excretas y la
esterilización prevendrían
males zoonóticos
transmitidos por canes
La presencia de los parásitos
zoonó-
ticos Cryptosporidium
spp y
Toxo-
cara canis
en caninos de compa-
ñía ha sido detectada en distintas
demarcaciones de la Ciudad de
México, sin que existan datos pre-
cisos sobre perros domiciliados
parasitados, lo que constituye un
riesgo relevante de salud pública,
advirtió el doctor Ignacio Martí-
nez Barbabosa, investigador del
Departamento de Atención a la
Salud de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM).
El especialista de la Unidad Xo-
chimilco de esta casa de estudios
sostuvo que la cryptosporidiosis
–causada por el parásito– era poco
conocida antes de 1976, cuando se
reportaron los primeros casos en
personas con inmunocompromiso.
Sin embargo, con la aparición
del Síndrome de Inmunodeficien-
cia Adquirida (SIDA) se demostró
que se comporta como un parásito
oportunista causante de diarrea en
inmunocomprometidos, niños de
seis a 24 meses de edad y adultos
inmunocompetentes.
Aunque son enfermedades que
se dan con más frecuencia en paí-
ses del llamado Tercer Mundo en
los que se carece de servicios sa-
nitarios básicos –agua potable y
drenaje– ha quedado demostrado
que es una de las infecciones en-
téricas más frecuentes en humanos
y animales, así como un problema
de salud pública mundial.
El doctor Martínez Barbabosa
explicó que el principal mecanis-
mo de infección es la presencia de
ooquistes esporulados en agua y
alimentos contaminados con ma-
teria fecal de animales o humanos
parasitados con
Cryptosporidium
spp. Cuando el perro husmea en
jardines buscando defecar puede
resultar infectado por heces de
otros caninos o de él mismo al
asearse la región anal.
En dicha especie, la infección por
estos parásitos se observa con mayor
frecuencia en individuos jóvenes
y cursa en forma asintomática, en
general, pero cuando las secuelas
aparecen las más frecuentes son fie-
bre y diarrea acuosa acompañada
de moco de olor fétido, dolor abdo-
minal, falta de apetito y pérdida de
peso, entre otras.
En los seres humanos, el
Cryp-
tosporidium
produce un síndrome
diarreico de intensidad y duración
variables. En personas inmunocom-
petentes presenta cuadros de diarrea
acuosa y voluminosa con moco. En
inmunocomprometidas, en especial
con SIDA, la diarrea tiende a ser se-
vera y persistente, acompañada de
fiebre, náusea, vómito, ataque al
estado general e importante pérdida
de peso con alto grado de morbili-
dad y mortalidad.
Otro grupo humano en riesgo
de adquirir la infección lo consti-
tuyen personas desnutridas, sobre
todo niños menores de dos años de
edad; en casos graves produce des-
equilibrio hidroelectrolítico severo
que puede conducir a la muerte
del paciente.
En menores de edad hospitali-
zados es la cuarta o quinta causa
de diarrea aguda e incluso ocupa
el primer lugar como agente etio-
lógico parasitario en pacientes con
SIDA. En países en desarrollo es
causa significativa de desnutrición
y muerte infantil.




