Semanario de la UAM
16 05 2016
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S
eminario
D
ivisional
La acción entre el Estado y la sociedad
cerraría la brecha de la desigualdad
Sólo el Estado cuenta
con legitimidad para
diseñar e implementar
las políticas públicas
que se requieren
La desigualdad es inherente al sis-
tema capitalista, pero la historia
muestra que la acción del Estado
y la sociedad puede cerrar la bre-
cha y hacer realidad el Estado de
derecho, afirmó la doctora Laura
del Alizal Arriaga, investigadora
del Departamento de Sociolo-
gía de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM).
En el
Seminario Divisional de
Ciencias Sociales y Humanidades.
La desigualdad social en México:
desafíos y acciones transformado-
ras,
la académica de la Unidad Iz-
tapalapa dijo que la globalización
ha tenido efectos devastadores, en
particular en sectores de la pobla-
ción en los que el desempleo, entre
otros problemas, afectan por igual
a países pobres, medianos y ricos.
Para responder a retos como
éste es necesaria la intervención
del Estado, “el único que cuenta
con la legitimidad para diseñar e
implementar las políticas públicas
que se requieren”.
Por supuesto, sostuvo la doctora
Del Alizal Arriaga, “estoy hablando
de un Estado democrático, con ins-
tituciones sólidas, capaz de lograr
el consenso interno y la eficacia en
las negociaciones internacionales”
y no de uno burocrático, autorita-
rio o dictatorial que reprima la ini-
ciativa social y genere corrupción.
Al abundar en el papel que el
poder estatal puede jugar en el
aumento o la disminución de la
desigualdad, la también coordina-
dora de la Maestría y Doctorado
en Estudios Sociales explicó que
los Estados establecen las reglas del
intercambio de bienes, capital y tra-
bajo, y las condiciones en que pue-
den cruzarse las frontera; crean las
leyes concernientes a la propiedad,
pieza clave para el funcionamiento
del capitalismo, el empleo y los sa-
larios, con lo cual aseguran la oferta
de trabajadores para el largo plazo.
Es así que los Estados, por medio
de sus decisiones pueden perpetuar
la desigualdad, pero también ce-
rrar la brecha; el problema es que
en la inmensa mayoría de los paí-
ses del sur predominan regímenes
autoritarios carentes de legitimidad
y consenso, o como en el caso de
México, que ha atravesado por un
prolongado proceso de construc-
ción democrática, pero sin haber
logrado edificar instituciones sóli-
das y eficaces.
Como muestra citó una encues-
ta mundial sobre percepciones del
bienestar publicada en el Informe
sobre Desarrollo Humano 2015
del Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD), según
la cual el índice de satisfacción
en México es de 6.7, similar al de
Gran Bretaña (6.8), España (6.5),
Argentina (6.7) Chile (6.8) y Uru-
guay (6.6), pero la confianza en el
gobierno se ubica en 33 por ciento,
frente a 44 por ciento en España y
60 por ciento en Uruguay.
“Es difícil pensar que en ese
ambiente de desconfianza la de-
mocracia mexicana pueda conso-
lidarse”, señaló la investigadora,
al ofrecer la Conferencia:
¿Por qué
son tan desiguales las relaciones
norte-sur?
Laura del Alizal Arriaga
dictó la
Conferencia:
¿Por qué son tan
desiguales las relaciones
norte-sur?
Conferencia: ¿Por qué son tan desiguales las relaciones Norte-Sur?
www.youtube.com/watch?v=-HdhYwDyo0Q




