[Semanario de la UAM | 17•04•2017]
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SOCIEDAD
Obesidad central, asociada a hipertensión
y valores elevados de triglicéridos
México ocupa el segundo lugar
mundial en obesidad: siete
de cada diez personas la padecen
E
l abuso en el consumo de azúcar –asociado
a una baja actividad física y a factores gené-
ticos y medioambientales– incide en el de-
sarrollo del sobrepeso y la obesidad, considerados
problemas complejos de salud pública en el mun-
do y en México, en particular, declaró la doctora
Marcia Hiriart Urdanivia, docente de la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM).
En la Unidad Azcapotzalco de la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM), la directora
del Instituto de Fisiología Celular de esa casa de
estudios dictó la
Ponencia: El exceso de azúcar,
el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2
y
recomendó reducir la ingesta de endulzantes y
practicar con regularidad un deporte.
El incremento de la grasa corporal, funda-
mentalmente la obesidad central o abdominal
está asociado a la hipertensión; el desorden en
los lípidos circulantes o valores elevados de tri-
glicéridos y colesterol; la resistencia a la insulina,
y a otras circunstancias que generan el síndrome
metabólico, un conjunto de signos que aumenta
el riesgo de diabetes mellitus tipo 2, padecimien-
tos cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
En el
Ciclo de conferencia: La ciencia en tu
universo,
convocado por el Grupo temático de
Física y el Departamento de Ciencias Básicas,
expuso que el país ocupa el segundo lugar en
obesidad y sobrepeso en el orbe debido a que
71.28 por ciento de la población –es decir, siete
de cada diez mexicanos– está en esa condición.
En 2013, 347 millones de individuos sufrían
diabetes, de acuerdo con datos de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), que en 2004 registró
3.4 millones de fallecimientos por exceso de azú-
car en la sangre y prevé que esta cifra se multipli-
cará por dos durante el periodo 2005-2030.
Las estadísticas del organismo revelan que
más de 80 por ciento de las muertes por esa
enfermedad ocurre en las naciones de ingresos
bajos y medios; 55 por ciento corresponde a
mujeres y 90 por ciento es producto –en gran
medida– del peso corporal excesivo y de la inac-
tividad física.
“Los mexicanos tenemos una carga genética
que nos hace propensos a generar diabetes”, en
tanto que “los hombres con gordura pueden pro-
vocar que sus vástagos desarrollen sobrepeso”.
La ingesta de comestibles en abundancia pro-
voca primero aumento de peso y enseguida obe-
sidad asociada al crecimiento de la secreción de
insulina, producida por el páncreas para regular
la cantidad de glucosa en el organismo, explicó.
Niveles altos de esa hormona en la sangre
provocan hiperinsulinemia, la cual ocurre cuan-
do el páncreas segrega cantidades anormales
para tratar de que el azúcar en la sangre logre
rangos óptimos: entre 60 y cien miligramos por
decilitro, ya que entre cien y 125 miligramos por
decilitro evidencia problema metabólico, y más
de 125 miligramos por decilitro indica diabetes
mellitus tipo 2.
La especialista describió que en investigacio-
nes con ratas a las que se les dio agua con saca-
rosa al 20 por ciento, se encontró que después
de dos meses los animales tuvieron aumento de
peso y en los 180 días posteriores mostraron
obesidad severa y síndrome metabólico, seme-
jante al de los seres humanos: grasa corporal,
hipertensión, desorden de lípidos circulantes, in-
tolerancia a la insulina e hiperinsulinemia.
Una ingesta
mínima de dulce y
ejercitarse evitan
enfermedades,
recomienda
experta.




