Semanario de la UAM
18 03 2013
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Réquiem para una tierra perdida
, dramaturgia
del terror o cómo poetizar la violencia
I
nspirada en una nota roja, Vio-
leta Luna decidió expresarse las-
timada al ver cuerpos sin vida,
desmembrados, colgados y aban-
donados en la calle semejando pie-
zas de performance en extremo: la
brutalidad creando un mapa.
El desafío consistió en hallar la for-
ma de poetizar la violencia o volver
simple una situación avasalladora:
construir un altar a muertos que son
sólo estadísticas para las autoridades.
El silencio invadía el espacio
mientras Luna, quien portaba una
bolsa en el brazo derecho extraía
botellas blancas desechables, pa-
peles en los que se leían las cifras:
5,000, 10,000, 30,000, 50,000,
70,000, 90,000 y cal con los que
construyó un altar.
Como fondo se escuchaba el
discurso en inglés del ex presiden-
te Felipe Calderón pronunciado en
2010 ante el Congreso de Estados
Unidos, en el que exaltaba la lucha
de su gobierno contra el crimen y
agradecía el apoyo de Washington
al Plan Mérida. Además el poema
Los Muertos,
de María Rivera, leí-
do durante la marcha por la paz
en abril de 2011 en la ciudad de
México.
Vestida con una túnica blanca,
Luna se arrodilló en el centro y
colocó un sartén con pintura blan-
ca con la que coloreó sus manos
y brazos. Al incorporarse se de-
sató la cabellera peinándola con
energía para cubrirse el rostro y
luego extendiéndola sobre el piso
en forma de abanico para colocar
fotografías sobre las que derramó
sangre.
Con suavidad se limpiaría y
recogería la cabellera sin que las
fotos cayeran, despojándose de la
túnica para colocarla junto a la san-
gre, simulando un cuerpo.
Acompañada por el público en el
ritual, Luna presentó
Réquiem
para
una tierra perdida
para recordar a
los miles de muertos, en el marco
del combate oficial al narcotráfico.
Esta propuesta surgió cuando la
artista leyó una nota publicada en
la prensa sobre la militarización de
la frontera norte de México y los
desplazados por la violencia. Aun
cuando residía en Estados Unidos
en un clima de seguridad “debía
expresarme; me dolía ver cuerpos
sin vida, desmembrados, fragmen-
tados, colgados y abandonados en
espacios públicos semejando pie-
zas de performance en extremo: la
brutalidad creando un mapa, una
dramaturgia del terror”.
El reto fue cómo poetizar la
violencia, cómo volver simple una
situación avasalladora. “No impor-
taba que mi cuerpo fuera el prota-
gonista sino que objetos y acciones
crearan la dramaturgia al construir
un altar a aquellos muertos que
para las autoridades son sólo esta-
dísticas, humanos sin rostro”, expli-
có la artista oriunda de la ciudad
de México.
El performance es parte del
proyecto Des/montar la Re/pre-
sentación, que desde 2010 ha
buscado visualizar, evidenciar y
compartir estrategias de creación
artística; el programa es organi-
zado por el Departamento de
Humanidades de la Unidad Cuaji-
malpa de la Universidad Autóno-
ma Metropolitana (UAM).
Performance de Violeta
Luna para recordar a
los miles de mexicanos
muertos por la guerra
contra el narcotráfico