Semanario de la UAM
03 02 2014
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R
egistrado
en mayo
de
2013
Patenta la UAM sistema automatizado
para diagnosticar y corregir estrabismo
Arroja resultados más
precisos que la prueba
estándar para cuantificar
el grado de la afección
Investigadores del Departamento
de Electrónica de la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM)
patentaron un sistema automatiza-
do para diagnosticar y corregir la
visión de pacientes con estrabis-
mo, trastorno en el cual los ojos no
se alinean en la misma dirección y,
por lo tanto, no miran el mismo ob-
jeto al mismo tiempo.
La afección conocida común-
mente como “ojos bizcos” –estra-
bismo convergente– la presenta una
de cada diez personas en el mundo,
según la Organización Mundial de
la Salud. México carece de informa-
ción estadística al respecto.
El doctor Víctor Rogelio Barra-
les Guadarrama, investigador del
Departamento de Electrónica de la
Unidad Azcapotzalco, explicó que
el sistema es capaz de evaluar el
grado de estrabismo, como hacen
los equipos oftalmológicos comer-
ciales del tipo.
El padecimiento puede ser diag-
nosticado incluso por inspección
simple, ya que la desviación de
uno o ambos ojos es manifiesta.
Sin embargo resulta fundamental
para la corrección evaluar el grado
de la restricción oculomotora pro-
vocada por el estrabismo, con lo
cual se puede iniciar un tratamien-
to para alinear la visión.
El sistema, cuya patente fue
otorgada en mayo de 2013, auto-
matiza la prueba estándar utilizada
por los oftalmólogos para cuantifi-
car el grado de estrabismo, conoci-
da como Hess-Lancaster.
Existen lentes especiales capa-
ces de corregir el daño oculomo-
tor causado por estrabismo, pero
han de graduarse de acuerdo con
la restricción oculomotora. Esto se
consigue a partir de los datos pro-
porcionados por la prueba ya que
permiten determinar el número de
dioptrías que requiera el lente.
El investigador añadió que el nue-
vo sistema oftalmológico ha sido pa-
tentado con base, principalmente,
en su ventaja para arrojar resultados
más precisos de la prueba de cara
respecto de la técnica tradicional.
Una vez que los datos proporcio-
nados por el equipo hayan permiti-
do establecer el número de dioptrías
necesarias de la lente correctora, el
oftalmólogo ordenará fabricarla con
el fin de que el paciente la use du-
rante un determinado tiempo, según
la gravedad del problema.
En una siguiente visita, se cons-
tatará el avance de la corrección
para volver a graduarla hasta corre-
gir por completo la desviación ocu-
lar. Cuando el ojo alcance su po-
sición correcta se retirará la lente.
Candidatos
Pero no todas las personas con
estrabismo son candidatas a este
tratamiento, por ejemplo, aquellas
con un alto grado de ceguera, pues
debido a que la prueba depende
de la colaboración del paciente y
de una correspondencia retiniana
normal, el padecimiento secunda-
rio hace imposible determinar un
número de dioptrías con la prueba
Hess-Lancaster.
“Algunos pacientes no son sus-
ceptibles del tratamiento y deben
ser tratados de manera quirúrgica,
lo que resulta en una solución rápi-
da pero no precisa”, apuntó.
Al referirse al diseño de esta
nueva técnica, el doctor Barrales
Guadarrama afirmó que la contri-
bución del Área de Investigación
de Sensores y Procesamiento de
Señales fue automatizar el pro-
cedimiento para que el médico
oftalmólogo cuente con una he-
rramienta que permita hacer medi-
ciones exactas y, por tanto, ofrecer
un diagnóstico más certero me-
diante gráficas.