Semanario de la UAM
10 02 2014
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La semiesclavitud de trabajadores
migrantes, un plus para la economía
Analizan expertos
la informalidad
y su repercusión
en el territorio
En América Latina el crecimiento de
barrios que tuvieron sus orígenes en
la época de La Colonia se ha man-
tenido y reproducido bajo las reglas
sociales del espacio urbano con usos
y costumbres poco formalizados, si-
tuación que genera tensiones entre
el modo de producir y el territorio
común, afirmó el doctor Salomón
González Arellano, investigador de la
Unidad Cuajimalpa de la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM).
En la inauguración del
6to. En-
cuentro internacional: Los desafíos
analíticos de la formalización y la
informalización de lo político en
las metrópolis,
el docente del De-
partamento de Ciencias Sociales
destacó que el foro buscó generar
desde un punto de vista externo un
diálogo con el fin de diseñar herra-
mientas que ayuden a la compren-
sión de las distintas cotidianidades.
El doctor Frédéric Lesemann,
experto del Intitut National de la
Recherche Scientifique, con sede
en Montreal, Canadá, señaló que
la idea es discutir la informalidad
como un fenómeno destruido por
la intervención del Estado de bien-
estar, el cual desea formalizar todo
tipo de relaciones para instituir la
fiscalización del trabajo y mante-
ner el control de la población.
El especialista en sociología del
trabajo indicó que la informalidad,
la globalización y la fragmentación
son conceptos clave para identifi-
car la problemática.
El doctor Eduardo Peñalosa Cas-
tro, rector de la Unidad Cuajimalpa,
expuso que las aportaciones del
Encuentro se traducirán en perspec-
tivas nuevas de estudio en la forma-
ción de los alumnos, así como en la
generación de conocimientos sobre
una base de colaboración de carác-
ter internacional.
Eduardo Issachar Figueroa García
A Estados Unidos, Canadá, Japón
y los países de la Unión Europea
no les importa contar con trabaja-
dores migrantes que disfruten de
derechos laborales y humanos.
Sólo resulta de carácter dis-
cursivo, en foros internacionales,
el deseo de normar la situación
de ese sector de la población,
cuya semiesclavitud significa un
plus para las economías locales,
afirmó el doctor Alex Munguía
Salazar, investigador de la Bene-
mérita Universidad Autónoma de
Puebla.
Al dictar la
Conferencia ma-
gistral: Los derechos humanos,
una perspectiva crítica, desde la
migración,
realizada en la Sala
Agustín Pérez Carrillo de la Uni-
dad Azcapotzalco de la Univer-
sidad Autónoma Metropolitana
(UAM), Munguía Salazar mencio-
nó que existen tratados, institu-
ciones y pactos de alcance global
que buscan defender las garantías
individuales de los trabajadores
migrantes.
Entre los mismos se cuentan
los pactos internacional de De-
rechos Civiles y Políticos y el
internacional de Derechos Eco-
nómicos Sociales y Culturales,
emitidos por la Organización de
las Naciones Unidas.
El primero, mencionó el analis-
ta, estipula que se debe priorizar
el estatus laboral sobre el migrato-
rio, por lo que se convierte en un
asunto de carácter del ministerio
del ramo y no del interior, tanto en
Estados Unidos como en México.
Sin embargo, ese pacto no
fue ratificado por Estados Unidos
porque entre mayores restriccio-
nes existan, menores serán las
garantías que se ofrezcan a los
empleados; existen además tres
elementos que incrementan la
vulnerabilidad de éstos: ser mu-
jer, indígena y menor de edad.