Semanario de la UAM
09 06 2014
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Chinampa, símbolo de identidad
al dar arraigo y pertenencia
Ana Alejandra Villagómez Vallejo
Las chinampas son signo y símbo-
lo de identidad muy importante
porque dan arraigo y pertenencia,
elementos que permiten construir
ciudadanía, articular una sociedad
y conformar organizaciones para
resolver problemas sociales, señaló
el licenciado Félix Venancio Gon-
zález, habitante del barrio de San
Gregorio Atlapulco Xochimilco.
Al participar en la presentación
del libro
Chinampas de la ciudad de
México,
del arquitecto Jorge Lego-
rreta, Venancio González, chinam-
pero y una de las voces en la obra,
explicó que se cuenta con los recur-
sos técnicos, científicos y humanos
para construir chinampas, incluso
con carácter demostrativo para que
no se piense que es una tecnología
antigua y sin efectos prácticos, pues
por su vigencia fue declarada en
1989 patrimonio mundial de la hu-
manidad por la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura.
Por su riqueza cultural debie-
ra ser un compromiso de todos
preservarla, considerando que se
trata de una propuesta productiva
viable que puede orientarse a las
siguientes generaciones para el de-
sarrollo de proyectos.
Sobre el arquitecto Legorreta
comentó que en 1999 apoyó el
movimiento chinampero en cali-
dad de asesor junto con otros acti-
vistas sociales; para honrar su me-
moria debiera darse continuidad a
los trabajos que él inició, con el fin
de “no vernos en la necesidad de
decir que perdimos esta riqueza
cultural y agrícola”.
Genovevo Pérez Espinosa recor-
dó que “justo donde estamos, cuan-
do era el antiguo lago de Xaltocan,
era un dominio chinampero”.
Para Alejandro Arteaga, editor de
la revista
Casa del Tiempo
, publi-
cación cultural de la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM),
el tema más recurrente en la obra
de Julio Cortázar es el tránsito-co-
municación entre dos o más reali-
dades; una de las piezas más repre-
sentativas de este tópico del autor
argentino es el cuento
Continuidad
de los parques.
Un juego de tiempo y espacio, pieza
recurrente en la obra de Cortázar
Invitado por el Instituto Nacio-
nal de Bellas Artes a participar de
la charla
100 Años cortazarianos.
Médula y transgresión del cuento
cortazariano,
motivada por el cen-
tenario del nacimiento del autor de
Rayuela
, Arteaga señaló que aque-
llos relatos donde dos mundos se
empalman –en un juego de tiempo
y espacio– corresponden al clásico
cuento de Cortázar.
En
Continuidad de los parques
un hombre se sienta en un sillón
verde a leer una novela en la que
unos amantes traman un asesinato.
Él entra en la casa siguiendo las
instrucciones de ella y al momento
de blandir el cuchillo, quien está
por perder la vida es el hombre
sentado en el sillón verde.
Arteaga anotó que además de
la superposición de los planos,
otro factor recurrente en la obra de
Cortázar es la sorpresa, entendida
como la intromisión de un elemen-
to fantástico en una escena ordina-
ria con la que el autor se identifica.
El editor señala otros hilos con-
ductores: el absurdo cotidiano,
llevado a su máxima expresión en
No se culpe a nadie;
el azar, del
que
Manuscrito hallado en un bol-
sillo
puede ser el mayor referente;
el tránsito-comunicación entre la
vida y la muerte; la infancia y sus
ritos; los procesos mentales o físi-
cos, y el compromiso social.