Semanario de la UAM
09 06 2014
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La sociedad civil, garante
de los derechos humanos
Motivó Copérnico
un cambio radical
en la astronomía:
Arrollo Luna
Para que los tratados y convenciones internacionales en materia de
derechos humanos y de la familia no sean letra muerta se requiere la
participación activa de las organizaciones no gubernamentales como
coadyuvantes en la aplicación de las leyes y la normatividad de cada
nación, expuso el maestro José Aurelio Carrera Gallegos.
El investigador del Departamento de Derecho de la Unidad Az-
capotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) men-
cionó que los criterios de interpretación obstaculizan el uso de la
legislación internacional y el marco legislativo local, además de que
no existe obligatoriedad.
En el
1er. Ciclo de conferencias sobre instrumentos internacionales
en materia familiar,
Carrera Gallegos indicó que los instrumentos de
alcance global han proyectado importantes reformas constitucionales
internas en relación con el combate al tráfico de menores y de perso-
nas, así como para erradicar la violencia de género, entre otros graves
problemas.
Y sin bien la Carta Magna de México establece la defensa de los
derechos humanos y el respeto y acatamiento del marco legal inter-
nacional, existen diferencias de interpretación debido a los principios
de no injerencia e intervención, agravado esto por lagunas en las leyes
secundarias.
El especialista en derecho penal indicó que los derechos humanos
universales son un instrumento en constante transformación cuyo re-
conocimiento se remonta al nacimiento de las constituciones políticas
nacionales que reconocieron, por su naturaleza racional, un conjunto
de prerrogativas y facultades inherentes a las personas.
Verónica Ordóñez Hernández
El primero de mayo de 1514 al-
guien escribió por primera vez en
términos matemáticos y con enfo-
que científico que la Tierra no era
el centro del universo, sino el Sol,
y que es la Tierra la que se mueve
alrededor de éste.
Fue Nicolás Copérnico, clérigo,
médico y matemático polaco quien
desde 1507 se había dedicado a
trabajar con una visión distinta a la
de los estudiosos de la época.
A partir de Copérnico y de astró-
nomos y matemáticos como Galileo
fue que se fundó la ciencia experi-
mental moderna, de la que surgió
el conocimiento que ha permitido
desarrollar tecnología en cómputo
y naves espaciales, entre otras.
Quinientos años después de
esta aportación, el Departamento
de Ciencias de la Salud de la Uni-
dad Iztapalapa de la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM),
en coordinación con la Agencia
Espacial Mexicana y la embajada
de Polonia, convocaron al Año de
Copérnico, que incluyó pláticas en
torno al tema, explicó el investiga-
dor Raúl Alva García, académico
de la citada instancia académica.
La celebración del
Día de Co-
pérnico en la UAM
inició con la
presentación del científico mexica-
no Hugo Arrollo Luna, quien refirió
que la revolución coperniana fue la
mayor en la historia, pues a partir
de él se presentó un cambio radi-
cal en la astronomía.
Copérnico aplicó su ingenio
matemático al estudio del Sol y la
Luna. Supuso que el diámetro de
ésta era la mitad del de la Tierra
mediante la observación del os-
curecimiento del satélite debido a
la sombra del planeta durante un
eclipse lunar total.