Semanario de la UAM
15 12 2014
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La educación superior, un derecho humano fundamental
Instituciones de educación supe-
rior de reciente creación en Méxi-
co, Brasil, Ecuador o Puerto Rico,
entre otros países, tienen como
principio la universalidad, lo que
implica la apertura al mundo, dijo
el doctor Axel Didriksson.
En un análisis sobre el tema
–ofrecido durante su participación
en el
Coloquio: Perspectivas de los
modelos educativos ante los retos
del siglo XXI,
organizado por la
Unidad Lerma de la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM)–
el investigador de la Universidad
Nacional Autónoma de México
destacó que las condiciones sobre
las cuales se estaban presentando
los cambios en la producción del
conocimiento y la transferencia
de tecnología en la educación su-
perior colocaron a las universida-
des en la necesidad de realizar las
transformaciones más radicales re-
gistradas en su historia.
De acuerdo con pronuncia-
mientos emanados de discusio-
nes en el plano internacional, la
educación superior constituye un
derecho humano fundamental
que debiera ser gratuito, público,
social, con responsabilidad y auto-
nomía, señaló.
El licenciado Gerardo Marván,
director de Comunicación Social
de la UAM, sostuvo por su parte
que el modelo de la Unidad Xochi-
milco fue creado “de una manera
romántica por un grupo de gente
que se dedicó a construir en los
diferentes campos y a armar unas
cosas que se llamaron módulos
que ni siquiera entendían cómo
funcionaban”.
El grupo debió definir eso que se
llamaba unidad de enseñanza apren-
dizaje: qué quería decir, cuáles eran
los objetivos, cuáles las necesidades.
En 40 años “hemos seguido discu-
tiendo y hemos visto a veces con
cierta tristeza que algunas de las iner-
cias se han mantenido” y que tam-
bién ha cumplido cabalmente con su
pertinencia, aunque en algunos otros
casos haya regresiones, afirmó.
Los jóvenes, quienes mejor vehiculizan el descontento social
Ana Alejandra Villagómez Vallejo
El caso de los estudiantes de
Ayotzinapa desaparecidos ha de-
jado en claro que son los jóvenes
los actores y sujetos más impor-
tantes de lo que está sucedien-
do en México y América Latina,
porque son quienes mejor vehi-
culizan el descontento social de
la protesta callejera y dan cuenta
de la debacle del modelo neoli-
beral y del proyecto civilizatorio,
señaló el doctor Alfredo Nateras
Domínguez.
El profesor del Departamento de
Sociología habló durante el
Semi-
nario interdisciplinario sobre expe-
riencias sociales y subjetividades:
entre representaciones y prácticas
sociales,
celebrado en la Unidad
Iztapalapa de la Universidad Autó-
noma Metropolitana (UAM), desta-
cando que la violencia representa
relaciones asimétricas de poder.
Los jóvenes han sido ubicados
como sujetos de violencia cuando
la ejercen y objetos de ella cuando
la padecen, sin embargo, lo que
más se enfatiza en la construcción
del imaginario es que son quienes
la ejercen. Por ejemplo, en la lec-
tura que hacen los medios de co-
municación, supuestos anarquistas
queman los emblemas del Estado.
Pero en realidad todos los ámbi-
tos son desfavorables: el familiar, el
escolar –donde no sólo está el bu-
llying con los pares, sino incluso el
cuerpo académico que ejerce pre-
sión– el urbano, donde el enemigo
público número uno está constitui-
do por los cuerpos de seguridad
del Estado: se es sospechoso por
ser joven y peor aun por ser joven
y estudiante.
En la
Mesa: Miradas psicoso-
ciales al caso Ayotzinapa
explicó
que existen la criminalización de la
protesta y el malestar social desde
hace tiempo, lo cual se suma a la
criminalización de la condición ju-
venil por las prácticas sociales, las
expresiones culturales y los posi-
cionamientos políticos.
Foto: Enrique López Valderrama.




