Avilés Fabila recordó que las grandes inquietu-
des de Mérida lo llevaron a incursionar también en
la danza, la literatura y la antropología. Tampoco se
pueden dejar de lado su colaboración con el dibu-
jante Manuel Gamio y su vinculación con el surrea-
lismo, a partir de Picasso, Kandinsky, Miró y Klee.
Esa relación la pudo forjar gracias a que residió
en París desde muy joven y se relacionó con Mo-
digliani y Picasso; después continuó su trabajo en
México al lado de Diego Rivera y más tarde incur-
sionaría en otras corrientes artísticas.
El escritor y académico de la Unidad Xochimilco
reconoció que sin el trabajo de Mérida sería impo-
sible imaginar la llamada Generación de la Ruptu-
ra, mientras que la belleza de sus obras en vitrales,
murales, esculturas, tapetes, cuadros de caballete
resulta ejemplar, inquietante y perfecta.
Uno de sus trabajos más destacados fue el que
realizó en el Multifamiliar Juárez y que resultó des-
truido parcialmente durante el terremoto de 1985;
esa obra reunía los mensajes más completos del
autor por su valor social y artístico.
Otros trabajos se encuentran en manos de co-
leccionistas, museos y el trozo de un muro –per-
teneciente a una empresa automovilística que fue
destruida– colocado en terrenos de la Universidad
Nacional Autónoma de México.
En la inauguración de la exposición, que permane-
cerá abierta hasta el 27 de enero de 2016, estuvieron
presentes también el embajador de Guatemala en
México, Salvador Duarte Ortiz, y la nieta del artista
Cristina Nabar Mérida.
Semanario de la UAM
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