Semanario de la UAM
04 07 2016
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A
ndares
etnográficos
por
el
ciberespacio
Persisten la desigualdad social y la
diferencia cultural en el espacio virtual
Las exclusiones en el
mundo virtual provienen
de prácticas políticas que
existen fuera de la Red
En el análisis de imágenes o re-
presentaciones audiovisuales y su
producción en los medios digita-
les aparece una constante: la di-
versidad cultural es marginada,
denotando que los ejes de la mo-
dernidad son la discriminación y
la desigualdad social, lamentó la
doctora Elisenda Ardèvol Piera, ca-
tedrática de la Universitat Oberta
de Catalunya.
La investigadora –quien estudia
el cambio social y la continuidad
cultural a partir del conocimiento
etnográfico– sostuvo que los indí-
genas son identificados como seres
primitivos incapaces “de acceder a
la civilización o de contribuir a la
modernidad”.
La especialista disertó sobre
la línea de investigación que de-
sarrolla invitada por el Posgrado
en Ciencias Antropológicas y el
Departamento de Antropología
de la Unidad Iztapalapa, en co-
laboración con el Doctorado en
Ciencias Sociales y la Maestría en
Comunicación y Política de la Uni-
dad Xochimilco de la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM).
En la
Conferencia: De lo visual a
lo virtual, andares etnográficos por
el ciberespacio, la cultura digital
más allá
consideró que “la tecno-
logía no nos está cambiando pues
hacemos las mismas cosas, sólo
que de manera distinta: una trans-
formación cultural y social no va
de la mano con la computadora”.
Sin embargo, existen otros ins-
trumentos culturales que permiti-
rían una reforma social, afirmó.
En la actividad, efectuada en la
Sala Cuicacalli de la Unidad Izta-
palapa, los doctores Luis Reygadas
Robles Gil y Néstor García Cancli-
ni, profesores del Departamento
de Antropología de la citada sede
académica, sostuvieron un con-
versatorio en el que debatieron
con la doctora Ardèvol Piera so-
bre la utilidad de la interdisciplina
en los estudios de lo virtual o la
antropología de los medios.
García Canclini, Profesor Distin-
guido de la UAM, opinó que las ex-
clusiones en el mundo virtual provie-
nen de prácticas políticas que existen
fuera de la Red y que “se contrapo-
nen a la lógica de que la tecnología
permite acercarnos a los otros. Su-
cede que creamos muchos mundos,
tanto físicos como virtuales.
“Debemos superar la idea de que
lo digital nos subordinaría. La antro-
pología es ideal para comprender lo
virtual porque al situarse en la otre-
dad y la interculturalidad, histórica-
mente nos ayuda a ser más abiertos
y comprensivos con el otro”.
Al mismo tiempo obliga a tra-
bajar con la interdisciplinariedad
pues, por ejemplo, es necesario ha-
cer sociología y comunicación para
desarrollar la antropología urbana.
El riesgo es que los actores sean
estudiados sin enfatizar las estruc-
turas escondidas que conviven con
la tecnología, así como lo fueron
las comunidades indígenas, ideali-
zadas en otra época en la antropo-
logía, que analizaban las relaciones
interpersonales comunitarias igno-
rando otros factores, concluyó.
Reygadas Robles Gil habló so-
bre un tipo de vértigo iniciado
con la aparición de la máquina
de vapor y que luego continuaría
con la electricidad, el teléfono, la
computadora y ahora aumenta con
Internet y la telefonía celular; “no
sabemos hasta dónde llegará este
mundo digital, pues son ya varias
décadas que llevamos estudiándo-
lo y no lo visualizamos.
“La antropología ha logrado par-
ticipar en este gran debate a pesar
de que sería una de las disciplinas
menos preparadas para estudiar lo
virtual, pero se debe a su preocu-
pación por tratar de entender al
otro”, puntualizó.
Foto: Enrique López Valderrama.




