Semanario de la UAM
25 07 2016
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P
resentación
de
libro
El uso de tabletas y computadoras en la
escuela amplía el horizonte comunicacional
Necesarios
instrumentos para
valorar la articulación
entre brecha digital,
desigualdad y
diversidad cultural
En la historia de la educación y la
promoción cultural en América La-
tina no hubo emprendimiento de
alfabetización o desarrollo cultural
que se haya expandido “tan veloz y
en tan poco tiempo” como el Plan
Ceibal, desplegado por el gobierno
de Uruguay en 2007 para proveer
de computadoras portátiles a los
niños en edad escolar, informó el
doctor Néstor García Canclini, in-
vestigador de la Universidad Autó-
noma Metropolitana (UAM).
En la presentación del libro
Fa-
milias pobres y computadoras: cla-
roscuros de la apropiación digital,
de las doctoras Rosalía Winocur y
Rosario Sánchez Vilela, profeso-
ras de la Unidad Xochimilco de la
UAM y de la uruguaya Universidad
Católica, en ese orden, el filósofo y
antropólogo aseguró que es nece-
sario evaluar desde la investigación
efectos, avances y dificultades del
citado proyecto.
El académico del Departamento
de Antropología de la Unidad Iz-
tapalapa indicó que iniciativas ex-
traordinarias como las impulsadas
en la época vasconcelista –entre
otras realizadas en diversos países
de la región– tenían un ritmo más
lento “y llegaban a las poblaciones
alejadas de otra manera.
“Estamos ante una experien-
cia histórica de modificación muy
acelerada porque se transforma la
relación maestro-alumno y alum-
no-familia”, tal como documenta el
libro mediante testimonios; la obra
expresa la euforia que produce la
aparición de estas tabletas o com-
putadoras, la incomodidad de los
adultos, las expectativas a veces
desmesuradas del avance educati-
vo y la mejor preparación del estu-
diante para conseguir trabajo.
El Profesor Distinguido de la UAM
consideró que esta “enorme innova-
ción” instalada en la escuela por me-
dio de la entrega masiva de equipos a
los alumnos y la posibilidad de llevar-
los a sus hogares, en el caso de Uru-
guay, crea una circulación distinta de
información y entretenimiento, así
como de las actividades cotidianas
entre los espacios de aprendizaje,
convivencia familiar y subjetividad
de los niños y de quienes están en
su entorno: maestros, padres, herma-
nos, entre otros.
De acuerdo con el texto y otros
citados en él, “parecería que la in-
troducción de tabletas y computa-
doras en la escuela no mejora de
manera sustancial el rendimiento
ni en lenguaje ni en matemáticas”,
sino que “produce otros efectos,
quizá más notables: la ampliación
del horizonte informativo y comu-
nicacional, pero también dificulta-
des, sobre todo para la pedagogía
preexistente”, en lo relacionado
con cómo rehacer la escuela, la
interacción maestro-alumno, aun
cuando es este último quien alfa-
betizará digitalmente al primero,
por ejemplo.
Además son necesarios instru-
mentos cualitativos innovadores
para valorar esta nueva articula-
ción que surge, al menos en la
experiencia de Uruguay, entre tres
grandes procesos: la brecha digital,
las desigualdades económicas y
sociales y la diversidad cultural.
La gente ve los
procesadores como
la entrada
al conocimiento
y no como una
mercancía más




