Semanario de la UAM
02 09 2013
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N
o
hay
tratamiento médico
ni quirúrgico
Trastornos del oído y sorderas traumáticas,
causa número uno de enfermedad laboral
El cuadro clínico
se manifiesta por
tinnitus, dificultad para
oír, vértigo, otalgia
y dolor de oídos
Ana Alejandra Villagómez Vallejo
La hipoacusia –pérdida de la fun-
ción auditiva parcial, inducida
por ruido– es oficialmente el pro-
blema de salud ocupacional más
frecuente en México y en otros
países del mundo.
Los doctores Mariano Norie-
ga Elio (
†
), quien fuera profesor
del Departamento de Atención a
la Salud de la Unidad Xochimil-
co de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM), y María de
Lourdes García Guillén, jefa de la
Clínica de la Enfermedad Pulmo-
nar Obstructiva Crónica en el Ins-
tituto Nacional de Enfermedades
Respiratorias, advirtieron que los
trastornos del oído y las sorde-
ras traumáticas son causa núme-
ro uno de padecimiento laboral,
pues en 2008 representó 34.6 por
ciento de los males del trabajo,
de acuerdo con el reporte más re-
ciente del Instituto Mexicano del
Seguro Social.
En el libro
Una epidemia silen-
ciosa. Enfermedades respiratorias
adquiridas en el trabajo. Inves-
tigación, prevención y manejo
,
editado por la Unidad Xochimil-
co, sostienen que el ruido consis-
te en un sonido molesto y no de-
seado que interfiere con el sueño,
la actividad laboral y el descanso,
por lo cual lesiona, tanto física
como psicológicamente.
Entre las actividades que con-
ducen a un alto grado de hipoacu-
sia están el mantenimiento de ae-
ronaves en tierra, la construcción,
la agricultura y los trabajos que
involucran música o maquinaria a
altos volúmenes.
Los más afectados son hombres
que trabajan como peones de car-
ga en la industria manufacturera,
mineros, operadores de maquina-
ria, trefiladores y estiradoras de
metal, soldadores y electricistas
de obras.
El cuadro clínico se manifiesta
por tinnitus, dificultad para oír, vér-
tigo, otalgia y dolor de oídos. En la
valoración es fundamental conocer
la historia del paciente: el entorno
laboral; antecedentes familiares,
alteraciones de voz y lenguaje,
medicamentos ototóxicos; los sín-
tomas acompañantes y la forma
de aparición: aguda, progresiva o
recurrente.
Dado el carácter progresivo e
incurable de la sordera profesio-
nal, la única vía eficaz para evitarla
es la prevención con medidas de
higiene y ambientales que en rela-
ción con el origen del ruido des-
carten o disminuyan el nivel en los
puestos de trabajo.
Respecto de la transmisión su-
gieren aislar la fuente de ruido; au-
mentar la distancia entre emisor y
trabajador; colocar silenciadores
con tratamiento fonoabsorben-
te, y elementos anti-vibratorios.
Otros aspectos consisten en insta-
lar cabinas insonorizadas; reducir
el tiempo de exposición, y rotar
los puestos.
Los investigadores apuntan que
es importante utilizar protectores
personales; señalar la zona de
riesgo; hacer las mediciones del
espectro de frecuencias del ruido
para elegir adecuadamente el tipo
de protector, y establecer progra-
mas de formación e información.
La sordera profesional
es progresiva, según
la exposición a niveles
riesgosos de ruido
Todas estas acciones son fun-
damentales si se considera que la
sordera profesional es progresiva
y la pérdida será mayor cuantos
más años se permanezca expuesto
a un nivel riesgoso de ruido; debe
tomarse en cuenta que no hay tra-
tamiento médico ni quirúrgico que
cure esta enfermedad laboral.