Semanario de la UAM
14 10 2013
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Concesionado a mineras, 28.58% del territorio nacional
Guatemala, primer lugar en
feminicidios de Latinoamérica
Lourdes Vera Manjarrez
En México las decisiones políticas en el manejo de las
cuencas hidrológicas y la minería afectan de manera
profunda el medio ambiente y provocan daños graves
a la salud humana en forma desigual a cada estrato de
la población.
Campesinos e indígenas son quienes padecen las
consecuencias derivadas de la construcción de presas
y de la minería a cielo abierto, alertó la doctora Mar-
garita Castillejos Salazar, investigadora de la Unidad
Xochimilco, durante la tercera sesión de las
IX Jorna-
das del Área Salud y Sociedad.
La académica compartió que esta última actividad
desarrollada por empresas extranjeras ha significado
que 28.58 por ciento del territorio nacional –más de
50 millones de hectáreas– esté concesionado a ese
sector industrial.
Las ganancias de las compañías implicadas son sig-
nificativas: la mina San Xavier, en San Luis Potosí, por
ejemplo, obtiene 900,000 dólares diarios y es emble-
mática por la grave afectación que ha producido al
hábitat, en particular a ríos y mantos freáticos.
El método de extracción a cielo abierto, informó la
jefa del Área de Salud y Sociedad, entraña la destruc-
ción de cerros completos y el uso de enormes canti-
dades de agua y químicos para separar el mineral de
otras materias mediante el proceso de lixiviación, pro-
vocando graves problemas a la salud de las personas.
Estos procedimientos generan sustancias tóxicas
que afectan la salud; los síntomas son vómito, asfi-
xia, decaimiento, irritación de ojos y del tejido pul-
monar, pérdida de conciencia y aun malformaciones
congénitas, cáncer y destrucción del ADN, enumeró
la experta.
Guatemala se ha constituido en el país con el mayor índice de femini-
cidios de América Latina al registrar dos asesinatos de mujeres al día,
expuso el maestro José Joel Vázquez Ortega, investigador de la Unidad
Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
El problema se debe a una estructura social discriminatoria con una
elevada dosis de misoginia, señaló el profesor de la Licenciatura en Psico-
logía Social, al presentar el libro
Análisis interdisciplinario de las diversas
formas de violencia contra la mujer,
publicado por
Editorial Cara Parens,
de la Universidad Rafael Landívar, de Guatemala.
En la nación centroamericana los ataques sexuales de violadores seria-
les y las agresiones por parte de los padres hacia sus hijas que se registran
en comunidades indígenas son también hechos graves, comentó.
En el texto, la maestra Sara Marcé Vuelvas y Vázquez Ortega, ambos
de la Unidad Iztapalapa, colaboraron con las investigaciones:
Hacia una
biopolítica de los cuerpos: la importancia de un nuevo enfoque de salud
comunitaria
y
Represión y criminalización de las defensoras de los dere-
chos humanos,
respectivamente.
Marcé Vuelvas analiza el despojo del conocimiento y el significado
que han tenido las comadronas en algunas culturas desde una perspecti-
va ecofeminista y de la hegemonía del saber.
Vázquez Ortega estudia casos de defensoras de derechos humanos,
por ejemplo los de la maestra Norma Esther Andrade, fundadora de la
organización Nuestras hijas de regreso a casa, y Tita Radilla, quien du-
rante 37 años luchó para que se reconociera la detención de su padre por
militares en el periodo de la llamada guerra sucia.