Semanario de la UAM
13 06 2016
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S
eminario
de
tecnología
cosmética
Necesario prevenir riesgos por el uso
de nanopartículas en cosméticos
La química ha estado orientada
a la producción de medicamentos,
pero su campo es más amplio
México carece de reglamentación para el uso de na-
nopartículas en productos cosmetológicos y el marco
legal respectivo está todavía en discusión en la Comi-
sión Federal para la Protección contra Riesgos Sanita-
rios (Cofepris), aun cuando representan una amenaza
potencial para la salud humana.
En contraste, Estados Unidos y países de Europa han
desplegado un esfuerzo regulador enorme, indicó Ge-
rardo Victal G., directivo de la empresa Química Delta,
dedicada al desarrollo de tecnología cosmetológica.
La inclusión de nanopartículas debiera ser contro-
lada ya que representan un riesgo sanitario muy grave,
pues podrían traspasar las paredes celulares, ser can-
cerígenas al inhalarlas y convertirse en contaminantes
en aerosol causantes de enfermedades respiratorias y
cardiovasculares, detalló.
Partículas menores a cien nanómetros semejan
humo que contiene elementos ultrafinos que entrañan
riesgos distintos, de acuerdo con el material que po-
sea; en el país deben conocerse a fondo las propieda-
des de cada producto al trabajarse en nanopartículas
para establecer un programa preventivo.
El conferenciante en el
1er. Seminario de tecnolo-
gía cosmética
–que reunió en la Unidad Xochimilco
de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) a
investigadores, empresarios y científicos de la indus-
tria para difundir las innovaciones desarrolladas en
México y el mundo– comentó que los bloqueadores
solares elaborados a partir de óxidos metálicos son los
más vendidos del orbe.
“Esos componentes son cada vez más utilizados y,
por ello, han sido objeto de múltiples discusiones en
las que grupos ambientalistas sostienen que dañan al
océano y lastiman la piel humana por penetrar la pa-
red celular, pero esas son declaraciones falsas”.
Si bien hay un uso intensivo, los
protectores solares modernos están
hechos con dióxido de titanio, zinc
o una mezcla de ambos. Son suma-
mente eficaces ya que se dispersan
fácilmente por la piel y amplían el
espectro de protección para evitar
la introducción de rayos en las ca-
pas más profundas de la dermis y
evitar su envejecimiento.
“Los rayos ultravioleta des-
truyen la pared celular con la
generación de radicales libres.
Además, las nanopartículas no
dejan la piel blanquecina y a través del dióxido de
zinc sirven para proteger contra bacterias y virus”.
Existe evidencia científica contundente de que el
zinc y el titanio no penetran, más bien se quedan de-
positados en la superficie de la piel; tampoco se han
encontrado esos compuestos en residuos metabólicos,
por lo que no existe peligro alguno para la salud, sos-
tuvo Gerardo Victal.
El maestro Rafael Díaz García, director de la Divi-
sión de Ciencias Biológicas y de la Salud de esa sede
universitaria, externó que se trata de un área de de-
sarrollo fundamental para el ejercicio de la química.
“La disciplina se ha orientado mayormente a la pro-
ducción de medicamentos, pero el papel del químico
farmacobiólogo es más amplio”.




