Semanario de la UAM
18 07 2016
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D
esarrollado
en
el
CI3M
Diseña estudiante protocolos para paliar
efectos negativos de trastornos del sueño
Establecerían
parámetros óptimos de
estimulación no invasiva
para la mejora de
capacidades cognitivas
La maestra Diana Paulina Martínez
Cancino, estudiante del Doctorado
en Ingeniería Biomédica de la Uni-
versidad Autónoma Metropolitana
(UAM), trabaja –a partir de técni-
cas de resonancia magnética fun-
cional– en el diseño de protocolos
para paliar efectos cognitivos nega-
tivos por la privación de sueño.
El proyecto de investigación
Pro-
tocolos de estimulación magnética
transcraneal de alta frecuencia,
aplicados a memoria de trabajo
–desarrollado en el Centro Nacio-
nal de Investigación en Imageno-
logía e Instrumentación Médica
(CI3M) de la Unidad Iztapalapa–
pretende establecer parámetros
óptimos no invasivos para la mejo-
ría de las capacidades cognitivas.
Este aporte beneficiaría a perso-
nas con trastornos del sueño o que
por algún requerimiento laboral
necesiten mantenerse despiertas
y atentas: pilotos, conductores y
operadores de máquinas; en una
etapa más avanzada ayudaría en
los tratamientos del Alzheimer y el
Mal de Parkinson.
La maestra Martínez Cancino
explicó en entrevista que la técnica
de la resonancia magnética fun-
cional permite a los especialistas
observar en un resonador cómo
reaccionan las áreas cerebrales al
desarrollar determinadas tareas.
En la resonancia magnética se
aprecian sólo imágenes anatómicas,
pero hace posible observar el me-
tabolismo del cerebro, en particular
la cantidad de flujo sanguíneo re-
querida para ejecutar alguna labor,
pues “cada una de ellas tiene deter-
minado nivel de dificultad”, indicó.
La investigación empleó una téc-
nica denominada
n-back
, una tarea
de memoria de trabajo que “nos
permitió encontrar ciertas áreas
cerebrales muy sensibles a la priva-
ción del sueño”.
Para este procedimiento fueron
efectuadas dos pruebas en el reso-
nador; en una, las personas llegaron
descansadas y sin una condición
que pudiera alterar su funciona-
miento; en otra fueron privadas del
sueño por 24 horas, después de las
cuales volvieron a entrar al equipo.
El aparato registró las diferen-
cias entre “pre y pos” privación del
sueño, por lo que se detectó “que
existen áreas específicas del lóbulo
frontal que resultaban muy afecta-
das” ante la falta de descanso.
El resultado más relevante, aña-
dió la estudiante del Doctorado
en Ingeniería Biomédica, es que la
parte más alterada en las personas
privadas de sueño es el denomina-
do “control ejecutivo”.




