Semanario de la UAM
08 02 2016
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Carlos Mérida, un latinoamericano profundo
E
l escultor Sebastian definió al
maestro Carlos Mérida como
un latinoamericano profundo,
dueño de un lenguaje único y per-
teneciente a una casta regional que
hizo un paralelo con el constructi-
vismo europeo.
El artista plástico participó en la
Mesa: Vida y obra de Carlos Mérida,
convocada como parte de la mues-
tra del pintor guatemalteco presen-
tada recientemente en la Unidad
Xochimilco de la Universidad Autó-
noma Metropolitana (UAM).
Mérida, un mestizo irredento,
“bebe de la cultura universal, pero
también trae la esencia profunda de
la cultura de sus raíces y no puedo
decir que es de México o de Gua-
temala, porque él es de la región
maya, él es un maya profundo”.
El escultor recordó a Joaquín To-
rres García, “otro gran creador que
hizo de la esencia indígena un len-
guaje denominado universalismo
constructivo y que sin proponér-
selo creó una unidad en América
Latina con esa visión de vocación
constructiva”.
Mérida pertenece a esa estirpe:
tiene una profunda raíz maya, pero
es un creador universal que supo
ver sus raíces, su cultura.
El maestro René Avilés Fabila,
coordinador de Extensión Univer-
sitaria de la Unidad Xochimilco,
dijo que como muralista Mérida se
preocupó también por los aspectos
sociales de la plástica mexicana.
Participaron Sebastian,
René Avilés y Dionicio
Morales en Mesa
sobre la vida y obra
del artista de origen
guatemalteco
“No tan evidentemente como
lo hicieron Orozco, Siqueiros, Ri-
vera, pero sí con preocupaciones
estéticas distintas”, las cuales se
apreciaron en la obra exhibida en
la Galería del Sur y en el vestíbulo
de la Rectoría de la Unidad.
El interés de Mérida por hacer
una obra plástica de gran enverga-
dura que pudiera apreciar la gente al
pasar por las calles queda de mani-
fiesto, por ejemplo, en un fragmento
de
Abstracción integrada,
donada a
la Universidad Nacional Autónoma
de México en 1987 y que de origen
formaba parte del edificio de la fá-
brica de bujías Champion.
El escritor resaltó que Mérida
hizo su carrera con dos alas: una en
Guatemala, su país natal, y otra en
México, que lo adoptó. Una cons-
tante en su obra son los antepasa-
dos mayas, pues tuvo un profundo
respeto por el arte prehispánico
que se refleja aun en su obra más
abstracta, puntualizó Avilés Fabila.
En una semblanza del pintor
guatemalteco, el ensayista y crítico
literario Dionicio Morales destacó
que es considerado por los grandes
especialistas de la crítica moderna
como un innovador, un ícono de
las artes plásticas del continente en
el siglo XX y lo que va del XXI.
Es un artista original que par-
tiendo de sus orígenes prehispáni-
cos –no sólo mayas, por su lugar
de nacimiento, sino como un gran
conocedor de las distintas etnias
que brillaron en el firmamento de
Mesoamérica– “llevó la cultura de
sus abuelos hacia otros derroteros
hasta llegar a imponer un estilo
muy personal que puede y podrá
seguirse codeando con la cultura
de los más grandes artistas plásti-
cos del mundo”.
En la Mesa participaron también
la doctora Patricia Alfaro Moctezu-
ma, rectora de la Unidad Xochimil-
co de la UAM, y Cristina Navas,
nieta del maestro Mérida.




