Semanario de la UAM
08 02 2016
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El desmonte del manglar de Tajamar,
por la ambición política y económica
La cantidad de
especies que habita
esos sitios permite
amortiguar el embate
de la actividad humana
El desmonte del manglar de Taja-
mar, Quintana Roo, obedece más
a la ambición política y económica
que a deficiencias del marco legal
diseñado para proteger un eco-
sistema esencial, pues promueve
tanto la biodiversidad como la sus-
tentabilidad de la industria pesque-
ra, expuso el doctor Javier Aldeco
Ramírez, profesor-investigador del
Departamento de El hombre y su
Ambiente de la Universidad Autó-
noma Metropolitana (UAM).
El especialista de la Unidad Xochi-
milco, quien cultiva como línea de
investigación la estructura y el orde-
namiento de los sistemas acuáticos,
señaló que el manglar se encuentra
protegido en diversas legislaciones.
En entrevista comentó que el
costo ha sido grave desde la pers-
pectiva de que sitios ambientalmen-
te protegidos resultaron devastados
en la búsqueda de mejores ingresos
económicos a partir del turismo.
No obstante, los ingresos para
México por servicios hoteleros son
muy pequeños, comparados con
la riqueza que se quita a la región
debido a que esas utilidades se van
al extranjero.
En términos de biodiversidad y
del sistema ecológico, la cantidad
de especies que habita esos sitios
finalmente permite amortiguar el
embate de la actividad humana,
Poco se sabe
de los servicios
medioambientales
que brindan, pero es
mucha la riqueza
que dan a la región
pues a través del intercambio ma-
real, el crecimiento de fitoplancton
y la alimentación de larvas todo el
material que desecha la humanidad
en aguas negras –detergentes, en-
tre otros, que no sean compuestos
químicos complejos– la naturaleza
los maneja hasta cierto límite y todo
eso se transforma en flora y fauna
que habitan la zona de manglar.
Tajamar no es un espacio muy
grande, pero no por eso deja de ser
importante. La cantidad de lagunas
costeras en Quintana Roo no es
mucha, pues se trata de manchones
pequeños que sirven de resguardo
para las especies que posterior-
mente van a salir al mar costero.
El doctor Aldeco Ramírez expli-
có que el manglar está protegido
desde hace mucho tiempo y aun-
que hubo problemas con la legis-
lación, al final quedó resguardado
por varias leyes.
“El punto aquí no es la legisla-
ción vigente, ya que las leyes es-
tán bien hechas; el problema es
la falta de un Estado que proteja,
salvaguarde y haga que se cumpla
el marco legal en cuanto a la con-
servación de esos sitios”.
Respecto de la posible recupe-
ración de la zona de Tajamar dijo
que en ecología hay dos máximas:
dejar en paz la zona y cuidar que se
recupere por sí misma, invirtiendo
un poco de recursos para restable-
cer los servicios medioambientales
que brinda. “Poco se sabe de ellos,
pero es mucha la riqueza que da a
toda la región”, enfatizó.
Hay mucho por hacer para pro-
piciar la recuperación, por ejem-
plo, que las autoridades entiendan
la gravedad de que se destruyan
esos ecosistemas. La situación en
Tajamar “no es culpa de los de-
sarrolladores, sino del Estado por
permitir que se diera”.
Entrevista a Javier Aldeco Ramírez sobre el desmonte
del manglar Tajamar, Quintana Roo
www.youtube.com/watch?v=UklyD2wox-o




