Semanario de la UAM
29 02 2016
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“Al ver las acciones que la uni-
versidad comenzó a aplicar fue
como surgió también mi prime-
ra idea: renovar la industria del
papel, es decir, pensé que ya no
debiera ser necesario cortar un
árbol, pues es un procedimiento
obsoleto.
“Por ello la investigación se en-
focó en la recuperación de celulo-
sa de papel de los residuos sólidos
urbanos mediante un bioproceso
consistente en aplicar un pretrata-
miento para retirar impurezas del
papel, seguido de la fermentación
con
Aspergillus niger
del que obtu-
vimos ácido cítrico”, explicó.
Al utilizar el papel de desecho
surgido en la Unidad Azcapotzal-
co, el maestro Guzmán Gil en-
contró que por cada 20 gramos se
biotransformaron en 5.73 gramos
de ácido cítrico.
El ácido cítrico tiene aplicacio-
nes en las industrias alimentaria,
farmacéutica y cervecera, entre
otras, y es un elemento con mayor
valor agregado que el papel de reú-
so, ya que un kilogramo de bond
reciclado cuesta un peso, mientras
que 500 gramos de ácido cítrico
equivalen a 632 pesos.
El maestro Guzmán Gil conside-
ró que el sector productivo debiera
cambiar su perspectiva y enfocarse
a procesar ese tipo de residuos que
ya están separados para reutilizarlos
con ayuda de la ingeniería, principal-
mente aprovechando los desechos
lignocelulósicos en la obtención de
celulosa.
También recomendó aplicar esta
clase de bioprocesos a residuos
agroindustriales, así como a los de
poda y jardinería. “De este modo
puede tenerse una fuente o materia
prima con la que se podría elaborar
celulosa y satisfacer las necesida-
des de la industria del papel”.
En una segunda etapa pretende
desarrollar un proyecto vincula-
do al tratamiento de los efluentes
textiles con los mismos microorga-
nismos, ya que una vez adaptados
a generar enzimas extracelulares
tendrán la capacidad de biodegra-
dar los contaminantes derivados
del ramo textil.
El maestro Guzmán Gil sostu-
vo que con estos procedimientos
tecnológicos se proponen ciclos
adecuados para el medio ambien-
te que se encuentran entre los de-
nominados biogeoquímicos, pues
utilizan biomasa ya existente trans-
formándola en productos útiles de
manera natural.
El egresado de la UAM resaltó la
alta calidad de los laboratorios de
esta casa de estudios, donde “te-
nemos acceso a diferentes equipos
para monitorear todos nuestros pro-
cesos, algo que nos permite contri-
buir con propuestas científicas”.
La Mención Académica que le
confirió la Unidad Azcapotzalco
“es muy importante para mi ca-
rrera porque es un reconocimien-
to otorgado por varios profesores,
quienes poseen una gran trayecto-
ria profesional y el hecho de haber
considerado mi trabajo como una
aportación de calidad es gratifican-
te”, finalizó.
Por su investigación,
Raymundo Guzmán
recibió Mención
Académica en la
Unidad Azcapotzalco




