Semanario de la UAM
29 02 2016
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La ciudadanía debiera ser el centro
de la Constitución de la Ciudad de México
La nueva Constitución de la Ciu-
dad de México no debe erigirse en
programa político de organización
alguna y, a diferencia de la gestada
en 1917, requiere ser sencilla, sinté-
tica y establecer reglas de gobierno
claras, además de reconocer dere-
chos fundamentales de los ciuda-
danos, indicó el doctor Ricardo
Espinoza Toledo.
El investigador del Departamento
de Sociología de la Unidad Iztapa-
lapa de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM) explicó que la
actual reforma política, si bien am-
plía los derechos de los ciudadanos,
hasta ahora la promesa de mayor
democracia y participación no se ha
visto contenida en ella.
En la
Mesa: La reforma política
al Distrito Federal en 2016: Alcan-
ces y limitaciones,
el doctor Víctor
Alarcón Olguín, académico del
mismo Departamento, indicó por
su parte que lo más importante en
el proceso de crear una nueva Car-
ta Magna para la capital del país es
la participación ciudadana.
Alarcón Olguín expuso que los
procesos fundacionales de las cons-
tituciones debieran estar acompaña-
dos de una comisión de estudio y
priorizar los debates, incluso desde
las redes sociales, más allá de presio-
nar la legitimidad del procedimiento.
“Esto debe ser visto como un
elemento de revitalización legisla-
tiva, de no perder la perspectiva de
inclusión y tomar en cuenta la Ley
de Participación Ciudadana para
que así la nueva Constitución pon-
ga en el centro a los ciudadanos y
ya no a los partidos políticos”.
El diputado Raúl Flores García,
presidente del Partido de la Revo-
lución Democrática en el Distrito
Federal, externó que la reforma no
surgió de un acto violento ni de la ne-
cesidad de juzgar a una de las partes,
sino derivado de un acuerdo político.
www.uam.mx/difusion/revista/index.htmlrevistacasadeltiempo
@CasadetiempoUAM
Muerte voluntaria
¿Una renuncia, una salida fácil, la mayor de las cobardías o el
mayor acto de heroísmo?; ¿un derecho o un delito?, ¿acaso un
arte? Desde antaño, el suicidio ha sido tema y condición de obras
y de artistas, tanto en el cine y la plástica, como en la música y en
la literatura. Ese estado límite del ánimo, ese acto radical de un
espíritu en confrontación ha arrojado historias dignas de relatarse.
Esta edición aborda el complejo tema de la muerte autoinfligida: el
suicidio como una de las bellas artes.
En
Ménades y Meninas,
Jorge Vázquez Ángeles escudriña la historia
y descubre un hecho ineludible: los arquitectos no se suicidan;
además ofrece una muestra de las
Arquitecturas del deseo,
trabajo
plástico de la mexicana Adriana Mejía.
Antes y después del Hubble
presenta una entrevista con el doctor
Jorge Alcocer, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2015; Francisco
Mercado revisa la obra poética de Rafael Bernal durante su estancia
en el Nueva York de los años 40 del siglo pasado; Gerardo Piña
muestra las aristas de una obra relegada de Shakespeare,
Las esposas
alegres de Windsor,
y Andrés García Barrios explica los arduos
esfuerzos de la ciencia por lograr la inmortalidad del ser humano.
Del Armario,
Un drama en la Catedral. Suicidio de Sofía Ahumada,
ocurrido en 1899.
Los Francotiradores
apuntan a obras de Moisés
Elías Fuentes, Mauricio Beuchot, Ricardo Piglia, Inger Christensen
y Jorge Esquinca.
En el suplemento electrónico
Tiempo en la casa
,
Svetlana Aleksiévich.
Breve antología.
Revista
Número 26, época V, marzo de 2016




