Semanario de la UAM
24 06 2013
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Además fortalecer la entrada
oportuna de moléculas de otros
países al mercado nacional y con-
vertir a México en el primer comer-
cializador de esos medicamentos.
Certificación
En 2012 la Cofepris logró la certifi-
cación internacional de la Organi-
zación Panamericana de la Salud en
materia de vacunas y medicamen-
tos, abriendo así mercados a los pro-
ductos farmacéuticos mexicanos; el
país está en proceso de exportar a El
Salvador 38 genéricos.
Para dar mayor dinamismo y
competitividad al sector solicitó
también la certificación para vacu-
nas por la Organización Mundial
de la Salud lo cual debiera lograrse
a finales de año.
“Como nunca antes estamos agi-
lizando la emisión de registros sani-
tarios de genéricos, simplificando
trámites, mejorando el marco jurídi-
co y homologando prácticas con las
mejores del mundo (…) quiero reco-
nocer que estos cambios han sido
posibles por la capacidad técnica
de los recursos humanos formados
en las instituciones de educación
superior del país”.
Alfredo Rimoch Lewinberg, pre-
sidente de la Asociación Nacional
de Fabricantes de Medicamentos
(Anafam), subrayó la necesidad de
contar con capital humano profe-
sional responsable y comprometi-
do –principalmente del campo de
las ciencias biológicas– para nutrir
dicha industria.
La Anafam agrupa 23 laborato-
rios establecidos en México que
abastecen 60 por ciento de los re-
querimientos de medicamentos del
sector público y 16.5 por ciento del
mercado privado, que representa
40 por ciento del total de fármacos
que se consumen en el país.
El grupo de empresas afiliadas a
la Asociación emplea a 2,000 pro-
fesionales, la mayoría químico fár-
maco biólogos, e invierte alrededor
de 12.5 por ciento de sus ganancias
en investigación y desarrollo.
Pese a que en los seis años an-
teriores el requisito de tener una
planta de producción en el país se
eliminó para tener el registro de
Cofepris, los miembros de la Ana-
fam decidieron mantener en pie la
industria farmacéutica nacional.
Muchas farmacéuticas transna-
cionales cerraron y sólo dejaron
oficinas comerciales en las que
poco o nada puede hacer un pro-
fesional de las ciencias biológicas
y la tecnología del ramo.
Fernando de León González,
director de la División de Cien-
cias Biológicas y de la Salud de la
Unidad Xochimilco, dijo que en
la Anafam están convencidos de
la urgencia de establecer alianzas
y lazos sólidos entre la industria y
la academia, ya que en otros paí-
ses más de 50 por ciento de las
patentes de firmas farmacéuticas
multinacionales se originan en
universidades y se transfieren a las
empresas mediante convenios que
puntualizan el pago de regalías y
derechos correspondientes a las
instituciones de enseñanza supe-
rior y a sus investigadores.
Aun cuando se cuenta con
científicos excelentes, éstos se han
enfocado más a publicar que a di-
señar proyectos susceptibles de ser
patentados. “Este foro nos debe
servir para reflexionar sobre la idea
de que la academia se debe orien-
tar a patentar sus hallazgos y llevar-
los en vinculación con la industria
a su último fin: mejorar el estado
de bienestar de la población”.
En el encuentro participaron
también empresas de prestigio, el
Colegio Nacional de Químicos Far-
macéuticos Biólogos de México, la
Asociación Mexicana de Farmaco-
vigilancia y el Instituto Tecnológico
y de Estudios Superiores de Mon-
terrey –cofundador de la Red– así
como las universidades Nacional
Autónoma de México y Autónoma
del Estado de Morelos.