Semanario de la UAM
04 02 2013
7
P
ersisten
prácticas
del
antiguo
régimen
Los pueblos indígenas de México no ejercen
plenamente sus derechos ciudadanos
El proceso de democratización
del país ha preservado un sistema
vinculado a la elite autoritaria
Verónica Ordóñez Hernández
Aunque en México ha prevalecido siempre la con-
cordancia entre nacionalidad y ciudadanía existen
grupos sociales que por sus condiciones de pobreza
y marginación no ejercen plenamente sus derechos,
apunta el doctor Gabriel Pérez Pérez, investigador
de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
En el artículo
Nacionalidad y ciudadanía en Mé-
xico. Entre la formalidad institu-
cional y la marginación social,
señala que ese es el caso de los
pueblos indígenas, que com-
prenden alrededor de diez por
ciento del total de los habitantes
del país.
El profesor de la Unidad
Cuajimalpa publicó el texto en
el número 169 de
El Cotidiano.
Revista de la realidad mexicana
actual,
editada por la Unidad
Azcapotzalco de esta casa de
estudios.
La población autóctona está excluida del ámbito
escolar, con una tasa de analfabetismo de 24.6 por
ciento, en contraste con el registro de 6.4 por cien-
to del resto de los mexicanos.
En el plano laboral la tasa de participación es
de 68 por ciento contra 74 por ciento del resto de
los habitantes del país y la remuneración menor; la
incidencia de pobreza extrema es 4.5 veces mayor
en las municipalidades indígenas.
Pérez Pérez plantea la necesidad de ligar el
fortalecimiento de las instituciones políticas y
de representación ciudadana a la consolidación
democrática, pues este proceso formará estruc-
turas internas y relaciones externas vinculadas a
la autonomía.
La cohesión, la perdurabilidad y la complejidad
de las instancias representativas conducirían a la
consolidación democrática entre los distintos acto-
res políticos y sociales.
El investigador del Departamento de Ciencias
Sociales sostiene que hasta ahora han sido limita-
das las mejoras del proceso de consolidación de-
mocrática, ya que las medidas constitucionales y el
funcionamiento de las instituciones políticas están
atrapados en viejas prácticas y el trabajo ha sido in-
eficiente para resolver problemas y demandas que
plantea la sociedad.
Los procesos políticos han entorpecido el cami-
no hacia la responsabilidad pública, la transparencia
en el ámbito de las instituciones
y la capacidad de los gobiernos
para responder y encauzar los
reclamos sociales, impactando
la estabilidad y la eficiencia de la
democracia debido a la tensión
latente entre los actores, asevera
el profesor de la Licenciatura en
Estudios Socioterritoriales.
El cuestionamiento a la de-
mocracia que hacen los ciuda-
danos por la falta de eficacia y
eficiencia en la resolución de
demandas, y la admisión de los
actores políticos de que la institucionalidad no ha
permitido encauzar el conflicto político producen
descontentos y descalificaciones.
El especialista destaca que interpretaciones di-
vergentes de los estudiosos del tema convergen
sin embargo en que el curso democratizador de
México ha servido para la conservación, tanto de
un sistema vinculado a la sobrevivencia de la elite
autoritaria como de las instituciones.
El investigador sostiene que el desencanto
ciudadano por las condiciones socioeconómicas
desfavorables se traduce en crisis de representa-
ción política y pérdida de credibilidad, así como
en crítica a la efectividad de las instituciones re-
presentativas y legislativas.
El desencanto
ciudadano por
las condiciones
socioeconómicas
se traduce en pérdida
de credibilidad