Semanario de la UAM
01 04 2013
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Luz, sombra, color en los
Sueños metafóricos
de Julio Chico
La
Casa abierta al tiempo
en video
Consulta de actividades académicas y culturales en imagen
Comunicación audiovisual UAM
5483 4000 Ext. 1513
Presentación de la obra:
Las formas elementales de la vida
religiosa. Edición crítica de la obra de Émile Durkheim
Entrevista con presentadores de la obra:
Las formas elementales
de la vida religiosa. Edición crítica de la obra de Émile Durkheim
Charla con Leonardo Meraz Quintana, autor de
Urbanismo
indígena español en el siglo XVI. El caso de Calpan
Entrevista con Leonardo Meraz Quintana, autor de
Urbanismo indígena español en el siglo XVI. El caso de Calpan
Germán Méndez Lugo
Sueños metafóricos
revela alegorías
que irrumpen entre luces, sombras,
formas, coloraciones, símbolos y sig-
nos; son fantasías y esperanzas que
Julio Chico (ciudad de México, 1947)
moldeó en óleos sobre tela o acríli-
co, y en acuarelas sobre papel que lo
mismo proyectan campiñas geomé-
tricas o paisajes que disimulan cuer-
pos femeninos o nubes.
Rostros, figuras geométricas, ca-
ballos, felinos, toros, nubes y aun
ruinas arqueológicas se manifiestan
en la abstracción aparente de las 13
obras que integran los sueños del
artista plástico, cuya exposición fue
presentada hasta el 31 de marzo en
el Centro Cultural Casa de las Bom-
bas de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM).
El autor de más de 45 muestras
individuales y 150 colectivas en Mé-
xico y Estados Unidos considera que
su obra no se enmarca en corriente
alguna debido a que en su trabajo
creativo retoma “numerosas propues-
tas pictóricas y el resto es lo que he
vivido, experimentado y estudiado”.
La fuente de su inspiración es aquel
asunto o acontecimiento que lo inquie-
te, por ejemplo, “hace algunos años
monté la exposición
Cosmogonía
, en
la cual plasmé diversos fenómenos del
cosmos para lo cual dediqué 15 años
documentándome sobre matemáticas,
geometría, física y astronomía; eso lo
traslapé a la pintura, pero de acuerdo
con mis propias interpretaciones”.
Resulta difícil clasificar a Chico en
una corriente o escuela de la pictórica
nacional o global, pero al final eso po-
dría ser intrascendente porque para
el espectador será más significativa
la oportunidad de descubrir –entre
colores y formas– imágenes incitan-
tes, ilusiones derramadas, símbolos
insurrectos o deseos reprimidos.