Semanario de la UAM
01 04 2013
8
M
éxico
,
apegado
al
estándar
global
Suficiente el marco legal en materia
de seguridad de radiaciones ionizantes
El país no cuenta con
la cantidad necesaria
de profesionales
en ese campo
Lourdes Vera Manjarrez
El marco legal que rige en México
en materia de detección, seguridad y
protección de radiaciones ionizantes
es suficiente y se apega al estándar
internacional; en los últimos años
no ha ocurrido un suceso grave en
los ámbitos donde se maneja alguna
fuente del tipo, informó el maestro
en ciencias Eugenio Torijano Cabre-
ra, investigador de la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM).
Para mantener tal circunstancia
es necesario formar más recursos
humanos especializados, ya que el
país no dispone de la cantidad de
profesionales indispensable para
esta tarea, advirtió el responsable
del Laboratorio de Detección de
Radiaciones Nucleares de la Uni-
dad Iztapalapa.
Ese espacio tiene como objetivo
primordial capacitar a los alumnos
de la Licenciatura en Ingeniería en
Energía en la detección de radia-
ción y protección radiológica.
Muchos de los egresados de esa
carrera laboran en el sector de la
salud, público y privado; también
Los ingenieros en
energía de la UAM
están habilitados en el
manejo de sistemas de
detección de radiación
ros en energía de la UAM tendrán
un papel importante porque están
habilitados en el manejo de sistemas
de detección de radiación y de los
instrumentos con los que se mide,
apuntó el especialista en energía.
En el campo médico, los equipos
que emiten radiaciones ionizantes
–rayos X, tomógrafos y acelerado-
res– requieren supervisión de la can-
tidad que irradian a los pacientes.
El problema es que las radiacio-
nes de algún tipo de fuente no se
ven ni oyen ni huelen ni se sienten;
la única manera de saber si se está
expuesto y en qué cantidad es em-
pleando ciertos instrumentos –de-
tectores y dosímetros– lo cual hace
necesaria la intervención de un
experto, explicó Torijano Cabrera.
Pero no toda irradiación es da-
ñina; la denominada “natural” emi-
tida por el Sol, suelos, materiales
de construcción, alimentos o el es-
pacio exterior es baja y por ello no
ocasiona efecto nocivo alguno en
el tejido orgánico.
La radiación ionizante –aquella
que arranca electrones de los áto-
mos o moléculas– implica riesgos
cuando se encuentra fuera de los
límites permisibles; en ese rango
están los rayos X y gama, y las par-
tículas alfa y beta.
Cuando la radiación ionizante
se encuentra fuera de rango puede
afectar inicialmente el aparato di-
gestivo, cuyos tejidos son más radio-
sensibles provocando náusea, vómi-
to y mareo; además puede afectar
las células de la sangre y es mortal
cuando se reciben dosis del orden
de gray (Gy); varios de éstos indi-
carían una porción letal de energía
absorbida o depositada en el tejido.
Uno de los productos didácticos
más importantes que han elabora-
do los profesores de la Licenciatu-
ra en Ingeniería en Energía es un
manual de prácticas que cubre los
aspectos de manejo de los equipos
de laboratorio y la caracterización
de la radiación que emite una fuen-
te en particular.
Un objetivo importante del Laboratorio de Detección de Radiaciones Nucleares de la Unidad
Iztapalapa es la formación de hábitos de uso seguro de fuentes radioactivas.
en la industria, en la planta nu-
cleoeléctrica de Laguna Verde y en
la Comisión Nacional de Seguridad
Nuclear y Salvaguardias, donde
cuidan de esos aspectos.
También desempeñan trabajo
científico en el Instituto Nacional
de Investigaciones Nucleares, diri-
gido por la doctora Lydia Paredes
Gutiérrez, ex alumna de la Unidad
Iztapalapa.
Debido a las posibilidades de de-
sarrollo que se presentan para la in-
dustria nuclear nacional, los ingenie-