Semanario de la UAM
20 06 2016
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Obtienen investigadoras de la UAM la Beca L’Oréal-Unesco-Conacyt-AMC
www.youtube.com/watch?v=vko50xit_Jgreactores electroquímicos para re-
mediación ambiental, sensores y
biosensores electroquímicos.
Montes de Oca Yemha detalló
que “al encontrarnos en un país
petrolero hemos dejado de desa-
rrollar otro tipo de combustibles,
pero en algún momento tendremos
que usar esas tecnologías, puesto
que el petróleo es un recurso no
renovable y se requieren alternati-
vas para la generación de energía”.
La académica –preocupada tam-
bién por promover esta iniciativa
en el ámbito industrial– manifestó
que el apoyo de la beca permitirá
continuar el desarrollo de su inves-
tigación, que reporta 60 por ciento
de avance.
Senescencia-vejez
Entrevistada en el Laboratorio de
Bioenergética y Envejecimiento de
la Unidad Iztapalapa, la doctora
González Puertos sostuvo que se
trata de un estímulo importante
para continuar su trabajo vinculado
a los problemas de salud que en-
frentan los adultos mayores en Mé-
xico derivados de dicho proceso.
Los pronósticos señalan que
para 2050, 25 por ciento de los
mexicanos será mayor de 65 años,
por lo que los estudios vincula-
dos a la comprensión del enveje-
cimiento ayudarían a prevenir el
deterioro asociado al mismo y evi-
tarían o retardarían padecimientos
por la edad, incluido el cáncer.
En su propuesta de investigación
–
La importancia del fenotipo secre-
tor asociado a la senescencia y la
relación con el cáncer
– González
Puertos sostiene que con la edad
disminuyen los factores que regulan
el mantenimiento y la reparación del
ADN, por lo que la acumulación de
daños en el organismo a lo largo de
la vida está asociada a la aparición
de ciertos males, incrementando la
probabilidad de muerte.
El envejecimiento y la senescen-
cia celular están íntimamente liga-
dos, ya que se ha reportado que la
presencia de células senescentes
in
vivo
se incrementa con los años.
Descrita como la etapa en la
que las células alcanzan el límite
de su capacidad proliferativa, la
senescencia puede registrar una
doble función en el organismo: en
etapas tempranas es benéfica, ya
que al detener el ciclo de células
dañadas evita que se perpetúe la
afectación, por lo que es conside-
rada como un mecanismo supresor
de tumores.
Sin embargo, en el largo plazo la
acumulación de células senescen-
tes contribuye al deterioro asocia-
do al envejecimiento que también
puede ser identificado como gene-
rador o inductor de padecimientos
degenerativos, entre ellos el cáncer.
“La senescencia celular es un
proceso en el que las células son
activas metabólicamente y dejan
de proliferar quedándose en el pri-
mer estadio del ciclo celular”. Tie-
nen algunas características peculia-
res: presentan marcadores como la
proteína denominada P16, un inhi-
bidor del ciclo celular que “se en-
cuentra incrementado” y también
una actividad elevada de la enzima
Beta-galactosidasa, entre otras.
“Pero lo de mayor importancia
para mi proyecto es que estas cé-
lulas secretan citocinas y factores
de crecimiento que pueden inducir
que las células vecinas se vean mo-
dificadas” y se encuentren en un
sistema preinflamatorio.
“Queremos saber qué hacen es-
tas células a las vecinas y tratar de
detenerlas”, sobre todo en las eta-
pas tardías, porque cuando actúan
al principio resultan benéficas al
servir como supresores de tumores.
El propósito es determinar por-
qué la senescencia celular en una
etapa tiene un efecto benéfico y en
otra no, subrayó. Para el largo plazo
la idea es encontrar algunos marca-
dores pronóstico que hagan posible
la detección temprana de estadios
de cáncer y mejorar la calidad de
vida de los adultos mayores.
María Guadalupe
Montes de Oca Yemha
y Viridiana Yazmín
González Puertos,
las distinguidas
Foto: Enrique López Valderrama.




