Semanario de la UAM
21 01 2013
6
I
nvestigador
desglosa
la
estratificación
letrada
del
desempleo
La existencia de profesionales
titi
recalca
la escasez de horizontes laborales en México
‹‹
La desocupación
de jóvenes no se
resolverá aumentando
sólo la matrícula en
universidades
Martha Olga Obrajero Montes
Mientras la existencia de los
llamados jóvenes
nini
ha subra-
yado las escasas perspectivas de
estudiar y trabajar, la prolifera-
ción de egresados de institucio-
nes de educación superior con
título de licenciatura y aun de
posgrado, pero sin empleo, recal-
ca la falta de horizontes laborales
en México, afirma el maestro Da-
niel Téllez Velasco, investigador
del Departamento de Economía
de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM).
En su artículo:
Jóvenes “nini”
y profesionales “titi”
la estratifi-
cación letrada del desempleo,
publicado en la revista
El Cotidia-
no
, número 169, editada por la
Unidad Azcapotzalco, el profesor
señala que la desocupación en
ambos estratos de la sociedad no
se resolverá sólo acrecentando la
matrícula en las universidades.
El profesor de tiempo parcial
de la Unidad Iztapalapa considera
que si las acciones gubernamen-
tales se centran en ampliar la co-
bertura de la educación superior
estarían postergando el desem-
pleo de los futuros profesionales.
El problema se trasladaría de la
estratificación de los adolescen-
tes nini a la de los profesionales
titi. “El desempleo no se supera ni
se destruye, sólo se posterga, con
paliativos ocasionales”.
Hubo un tiempo en que la
gente ascendía socialmente y
conseguía estabilidad laboral
por medio de la educación, que
equivalía a superación personal
y permanencia laboral, pero en
la actualidad una carrera uni-
versitaria corresponde, en el
mejor de los casos, a quedar en-
cerrado en la prisión cuadrada
cuyos muros son el desempleo,
el trabajo residual o infraem-
pleo y el crimen organizado,
incluido el narcotráfico.
Desilusión, desaliento, rabia,
frustración, desdicha, impoten-
cia, pesimismo, desesperación
y tristeza conforman el tumulto
de malestares que estremece las
conciencias de jóvenes y profe-
sionales cuyas expectativas de un
futuro promisorio languidecen.
Contra la desocupación, el
investigador propone regular
el desempleo jurídicamente, es
decir, con estrategias comple-
mentarias que combatan simul-
táneamente la exclusión social y
mediante la distribución equita-
tiva de la riqueza.
También sugiere la rendición
de cuentas, sin importar el rango
de los responsables de aplicar los
programas sociales, e inculcar la
ética como principio supremo.
Titi:
persona que tiene licenciatura
y tiene posgrado, pero sin trabajo
El problema en cifras
La tasa de desempleo juvenil
en América Latina es tres ve-
ces mayor a la de los adultos;
se ubicó en 14.3 por ciento
de la Población Económica-
mente Activa (PEA) de entre
15 y 24 años de edad en el
tercer trimestre de 2012.
De acuerdo con la Orga-
nización Internacional del
Trabajo, en 2012 el desem-
pleo juvenil registró una baja
de 0.9 puntos en relación
con el tercer trimestre de
2011, cuando se ubicaba en
15.2 por ciento.
Entre los países que dis-
minuyeron el problema,
México ocupa el sexto lugar
con 0.5 puntos porcentuales,
por debajo de Brasil, con 1.1
por ciento; Perú, con 2.3 por
ciento; Panamá, con 3.0 por
ciento, y Ecuador, con 3.1
por ciento. En 2011, ese mal
afectaba a 10 por ciento de
los jóvenes mexicanos.
El Instituto Mexicano de
la Juventud situó el núme-
ro de
ninis
en siete millo-
nes en 2009. La Secretaría
del Trabajo reportó entre
enero y septiembre de ese
mismo año que más de
900,000 mexicanos de 18
a 24 años no pudieron en-
contrar trabajo.
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