9
Semanario de la UAM
21 01 2013
I
nvestigadores
de
la
UAM
analizan
el
tema
Incipiente, la difusión de herramientas
de apoyo a pequeñas y medianas empresas
‹‹
Como generadoras
de empleo requieren de
una planeación integral,
coordinada y simultánea
Verónica Ordóñez Hernández
En México muchas de las peque-
ñas y medianas empresas (Pymes)
no se desarrollan ni crecen, pero
por la cantidad de empleo que ge-
neran y su aportación al Producto
Interno Bruto del país reciben aten-
ción del gobierno mediante políti-
cas de apoyo y programas para el
desarrollo y el fortalecimiento de
ese sector.
La mayoría de los programas
presentan problemas de estructu-
ración, implementación y funcio-
namiento, afirman investigadores
de la Unidad Xochimilco de la Uni-
versidad Autónoma Metropolitana
(UAM) en el artículo
Política indus-
trial de apoyo para el desarrollo de
las micro, pequeñas y medianas
empresas.
El texto forma parte del libro
La
UAM ante la sucesión presidencial.
Propuestas de política económica
y social para el nuevo gobierno.
El apoyo del Estado a ese ramo
de la producción pretende crear
condiciones de fomento a la crea-
ción, el crecimiento y la mejora
constantes de las compañías, así
como eliminar restricciones y obs-
táculos a la viabilidad empresarial.
Tales esfuerzos no han trascen-
dido, refieren Silvia Pomar Fer-
nández y Martín Rivera Guerrero,
profesores del Departamento de
Producción Económica, y Araceli
Rendón Trejo, del Departamento
de Política y Cultura.
Los autores explican que si bien
en los últimos años el número de
empresas micro y pequeñas ha
crecido –situándose en la actuali-
dad en cinco millones 115,250, de
acuerdo con datos de la Secretaría
de Economía– no hay claridad en
relación con el perfil de Pymes en
el país.
Como incipiente definen el de-
sarrollo y la difusión de los fondos
de garantía, el puntaje crediticio,
el arrendamiento con opción de
compra y el factoraje, herramientas
todas estas creadas para disminuir
los problemas que enfrentan di-
chas empresas.
Respecto del funcionamien-
to de los programas subrayan la
nula continuidad en muchas de
las acciones planteadas debido
a los cambios de gobierno; no se
ha logrado consolidar una banca
de desarrollo ligada a las firmas
de menor tamaño, mientras que el
flujo de crédito ha sido limitado en
el sistema financiero, por lo que la
mayoría obtiene recursos de pro-
veedores, principalmente.
Los investigadores universitarios
proponen el diseño de proyectos
de largo plazo que garanticen la
continuidad y la evaluación siste-
mática de los programas en opera-
ción, así como el apoyo financiero
–acompañado de un incremento
progresivo de los fondos– y la ca-
pacitación al personal que maneja
dichos recursos.
También se requiere una pla-
neación integral coordinada y si-
multánea que considere al mismo
tiempo la política industrial, la tec-
nología y el fomento, pues las ini-
ciativas de impulso a las Pymes no
pueden desarrollarse sin la vincula-
ción con otras áreas de desarrollo
productivo, puntualizan.
Programas oficiales
presentan problemas
de estructuración,
aplicación y
funcionamiento
1,2,3,4,5,6,7,8 10,11,12,13,14,15,16,17,18,19,...30